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Saskia Sassen “Madrid y Barcelona son ciudades globales pero debilitadas por la deuda nacional”

En su espaciosa casa en un piso 12º con vistas a Washington Square, Saskia Sassen corre de un sitio a otro para no llegar tarde al aeropuerto. Apenas ha estado unas horas en su campus, en la Universidad de Columbia situada a más de 100 calles de allí, y ya tiene que salir corriendo de vuelta a Europa. La mayor parte del año vive entre Nueva York y Londres, donde la suelen pillar las noticias. La del Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales que había ganado la recibió tarde porque estaba, de nuevo, volando. «Fue un viaje muy largo, con esperas en el aeropuerto… Aunque ya me habían avisado a ver si podía ir tres días. Yo dije, ‘dos, tengo clase’», cuenta, acelerada, mezclando el inglés y el español argentino. 

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Sassen nació en La Haya, aunque se crió en Buenos Aires y ahora da algunas clases en Nueva York. Su marido, Richard Sennett, es también profesor de Sociología en la London School of Economics y la Universidad de Nueva York. Cuando Sassen menciona a su marido, se para y se le olvidan las prisas un momento. «Es tan bueno», dice al señalar el piano y el chelo en el salón que toca él. Sennett trabaja con ella en su último proyecto para crear una «calle global» con la ayuda de un fotógrafo alemán. «Es un proyecto visual. Basta de libros», dice la socióloga y autora que en 1991 ascendió en la escala académica escribiendo sobre la «ciudad global», encarnada en Nueva York, Londres y Tokio. 

En una mesita del salón, descansa un libro sobre los indignados de Wall Street y otro con los mejores ensayos de la literatura de EEUU. Ahora piensa más en protestas, inmigración o el nuevo concepto del territorio, pero la idea de «ciudad global» sigue definiendo su obra. 

La socióloga asegura que donará el premio de 50.000 euros del Príncipe de Asturias a «algún artista pobre» que lo necesite, que sea especial, aunque aún no sabe cómo encontrar alguien a quien merezca la pena ayudar. 

Pregunta. ¿Qué ciudad representa mejor el concepto de ciudad global y por qué? 

Respuesta. Ninguna ciudad representa el ideal porque la economía necesita múltiples ciudades, cada una especializada. 

P.- ¿Cómo ha cambiado la ciudad global desde que escribió su primer libro sobre el tema en 1991? 

R. La ciudad global no ha cambiado, pero el número de ellas ha aumentado. Y cada nueva ciudad aporta una fuerza especial. Londres es diferente de Nueva York, que es diferente de Londres, que a su vez es diferente de Tokio, que es la que vi cuando empecé. Hoy hay más de un centenar y cada una tiene su fuerza particular. Es cierto que sólo hay unas 20 grandes ciudades, pero aun así cada ciudad global importa dentro de la red. 

P. ¿La actual crisis puede disminuir el poder de las grandes ciudades y resucitar la cultura del suburbio con el abandono de lugares como Detroit? 

R.- Es importante entender por qué una ciudad, paradigmáticamente una entidad local, es tan importante para comprender la globalización. Y eso explica por qué el número de ciudades globales ha crecido y por qué siguen importando haya crisis o no. Las nuevas tecnologías de la información y el poder de las empresas y los mercados necesitan de capacidades que no caen del cielo. Necesitan personas reales en lugares que combinen todos los recursos necesarios, los mejores edificios, las infraestructuras y todos los nuevos profesionales para tener una buena vida. Todo eso se encuentra típicamente en ciudades. 

Como la globalización se expandió por todo el mundo, el sistema económico necesita desarrollar ciudades globales en todas las partes. Por ello, vemos su desarrollo en América Latina y partes de Asia. 

P. ¿Son globales Madrid o Barcelona u otras ciudades en España? 

R. Madrid y Barcelona lo son. Su posición está debilitada por la financiación destructiva de la deuda nacional y municipal de los gobiernos igual que buena parte de la economía. Pero diría que la crisis es una distorsión de la economía de España. En muchos sentidos, tiene una economía fuerte con empresas pequeñas, especializadas y a menudo familiares que tienen un mercado global por la alta calidad de sus productos. El hecho de que este sector esté en crisis es una distorsión por la financiación y las políticas de austeridad. Es una profunda distorsión de la sustancia de la economía española. Creo que esta distorsión se acabará y España se empezará a recuperar cuando se frene el poder de los bancos que básicamente especulan con todo y se vuelva a la banca tradicional y cuando las inversiones especulativas en construcción se acaben –y están a punto de hacerlo– y las políticas de austeridad se tiren por la ventana. En ese momento, la concentración de capacidades para servir a las operaciones globales de los mercados y las empresas en Madrid y Barcelona serán muy útiles. 

P. ¿Cómo puede un país como España recuperar tantos jóvenes parados en un momento crucial de su desarrollo? 

R. Es una distorsión horrible de lo que debería haber sucedido. Muchos de estos jóvenes tendrán que construir un espacio económico alternativo para desplegar su inteligencia y sus capacidades y conocimiento especializado. 

P. ¿Qué pueden enseñar los sociólogos a los economistas y legisladores para salir de la crisis? 

R. La economía autónoma no existe. La economía está implicada de maneras muy diferentes en conflictos y fuerzas sociales, culturales y políticas más grandes. 

P. ¿Dónde se encontrarán las ciudades globales dentro de 20 años? 

R. Lo que cuenta en la red de ciudades globales es su especialidad. Veremos más ciudades globales en América Latina. Mira a Bogotá, Medellín, Quito o Lima: todas están ascendiendo y uniéndose a circuitos globales específicos. China, Indonesia o Malasia: todas tienen ciudades globales y su número aumentará. El norte de África y el África subsahariana también desarrollarán unas pocas capacidades específicas probablemente ligadas a las industrias de extracción, pero también a productos culturales para exportar a otros países africanos y a Asia. 

P. Usted escribe sobre un nuevo concepto de territorialidad. ¿Puede explicar el separatismo? ¿Qué relación tiene con la crisis? 

R. Es mi obsesión actual. Creo que el territorio es una condición muy compleja y que es de hecho una capacidad. No es sólo tierra, sino una mezcla compleja de eso más una lógica del poder y de la reivindicación (en la ciudadanía). La construcción del territorio nacional fue crítica para la formación de naciones-estado al final de la Edad Media en Europa y de reinos con geografías imperiales. Pero hoy tenemos un sentido del territorio reducido a un solo tipo: territorio nacional. 

P. ¿Por qué le interesa ahora el concepto de territorio y territorialidad? 

R. Quiero liberar el concepto de territorio de su único significado como territorio nacional. La ciudad global es, en cierto sentido, un territorio que ni es plenamente una Nación-Estado ni plenamente una ciudad ni plenamente un espacio global. 

Los movimientos de indignados hicieron territorio, un territorio elemental, pero aun así territorio. Ocupar es un trabajo duro, mucho más que ir a una manifestación. Así se desarrollaron aptitudes sociales. 

La territorialidad es una construcción legal que captura la autoridad soberana de un Estado nacional sobre su territorio. En mi opinión, la territorialidad es más débil hoy, pero el territorio es más fuerte. Y esto va contra el análisis del Gobierno tradicional. 

P. ¿Cómo explica el último renacimiento del separatismo en Cataluña? ¿Y en Escocia? 

R. Creo que algo se está cociendo ahí. Pero es demasiado complejo de entender y distinguir sus particularidades para alguien que no vive en Cataluña o en Escocia. 

P. ¿No son las ciudades más importantes que las regiones como fuerza unificadora? 

R. Depende; en algunas zonas, sí. Pero en otras la región es la condición dominante. Ése es probablemente el caso de Cataluña, ¿no? 

P. Como experta en inmigración, ¿qué le parece la reforma para legalizar a los sin papeles en EEUU? 

R. Hay dos historias muy diferentes de inmigración en EEUU. Una es la presión por empresas de tecnología, finanzas, ingeniería o investigación médica que hacen que sea fácil reclutar talento extranjero. Creo que también deberían invertir muchos recursos en educar a los nacidos en EEUU, especialmente a las minorías. La otra historia es la de arrestos masivos, control brutal militarizado y tácticas en las fronteras a menudo ilegales. La nueva legislación de inmigración supondrá una diferencia. Pero todavía hay mucho margen para abusos porque la nueva legislación no cambia las prácticas en el control de las fronteras. No está claro cómo evitarán las prácticas horribles de deportar a madres y dejar a sus hijos en el limbo en EEUU, muchos de los cuales acaban siendo dados en adopción e ilocalizables para sus madres deportadas. Están sucediendo cosas horribles en EEUU. 

P. ¿Por qué cree que casi han desaparecido en EEUU losindignados de Wall Street y otros movimientos de protesta? ¿Ve algún futuro político para las protestas en Europa? 

R. Yo tengo una interpretación diferente. Los movimientos deindignados de Wall Street son un punto en una trayectoria más larga. Representan una nueva generación de jóvenes de clase media que respondieron a la ruptura del contrato social por parte del Estado. En el proceso de ocupación desarrollaron aptitudes sociales. No es correcto decir que han desaparecido en EEUU. Están desplegando sus esfuerzos en otros sitios. Vigilando que las víctimas del huracán Sandy reciban lo que el Estado prometió o actuando de parte de las personas cuyas casas han sido desahuciadas. Éste es un paso que da poca visibilidad, pero es un paso más en una trayectoria más larga entre una nueva clase de activistas. No son políticos. Hay una lucha más profunda que construye elementos para un futuro. Piensa en la lucha de las mujeres para conseguir igualdad de derechos durante generaciones. Esperemos que no lleve tanto tiempo. 

P. ¿Qué país promueve mejor la investigación científica, EEUU o Europa? 

R. Creo que las buenas universidades en EEUU son instituciones de primera clase. Pero este país tiene más de 3.000 instituciones de educación universitaria y la mayoría no son tan buenas. En Europa, por otro lado, la UE está trabajando muy duro para promover y apoyar la investigación a gran escala en todos los campos. EEUU no está haciendo un esfuerzo sistemático concentrado. Ya no hay dinero… La mayoría se ha ido para ayudar al sistema financiero y a financiar la guerra.

De MARÍA RAMÍREZ, en elmundo.es

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