¿Qué estudia la Sociología?

La sociedad es el objeto de estudio de la sociología, no obstante esta respuesta no nos dice mucho, por lo tanto lo mejor es ver los temas centrales que más le interesan a la sociología. Por ello, hemos seleccionado este artículo de la web ciberconta.unizar.es, que nos ayudará a resolver este enigma. 

La estructura social

Este concepto parte del supuesto de que la realidad no es caótica, por el contrario predomina la estabilidad entre los elementos que la componen. Dicha estabilidad no debe ser asociada a estructuras rígidas y estáticas, por el contrario el carácter dinámico prevalece en la mayoría de ellas. En toda sociedad humana puede identificarse una estructura social con un mayor o menor grado de complejidad.

El concepto de estructura puede definirse como un conjunto de relaciones de unidades pautadas relativamente estables, estas unidades son los actores sociales que participan en el sistema social desempeñando roles respecto a otros actores (Parsons).

Algunas de las características de la estructura social se pueden resumir en las siguientes: 

1. La estructura es entendida como un sistema de relaciones sociales reguladas y pautadas, que prevalecen a los individuos concretos y los anteceden.
2. Los esquemas de acción pautados se pueden entender como formas de hacer o de estar que vienen socialmente dadas y que corresponden a uniformidades ordenadas socialmente.
3. Las estructuras sociales implican distintas formas estandarizadas de relaciones de ordenamiento, de distancias sociales, de jerarquías y dependencias de unos individuos y grupos respecto a otros.
4. La estructura general de una sociedad está formada por un conjunto de subestructuras, o estructuras específicas, que están interconectadas entre sí de forma muy diversa.

Los grupos sociales

La primera formulación sobre la importancia de los grupos sociales la planteó Charles H. Cooley (1864-1929) con su énfasis en los llamados grupos primarios. Sin embargo su verdadero descubrimiento tuvo lugar a partir de las investigaciones de Elton Mayo en la década de los treinta.

Todos los seres humanos forman parte de diferentes grupos de muy distinta naturaleza, características y extensión, de forma que en toda sociedad el número de grupos es superior al de individuos. Estos pueden ser definidos como unidades sociales formados por personas que tienen algún tipo de relaciones sociales entre sí; éstos se caracterizan por una cierta estabilidad y por el establecimiento de una pertenencia a quienes se identifican como miembros.

Los principales grupos sociales se pueden clasificar en grupos primarios y secundarios. Los primeros se definen básicamente por cuatro rasgos:

1. Su pequeño tamaño posibilita la relación cara a cara entre sus miembros. 
2. El tipo de relaciones se caracterizan por la proximidad, la intimidad y el conocimiento mutuo.
3. Existe un sentido de conciencia grupal.
4. El grupo proporciona gratificaciones personales y emocionales a sus miembros.
Este tipo de grupos cumplen funciones sociales fundamentales (socialización de los individuos, control social, estímulo para el desempeño de sus roles y el desempeño de otras tareas sociales).

Por su parte los grupos secundarios se corresponden con: 
1. Organizaciones a gran escala.
2. Relaciones sociales formalizadas, impersonales, con vínculos contractuales y reguladas en diferentes grados y formas.
3. Alto grado de división y diferenciación de tareas y roles sociales.

Las instituciones sociales

Antes de definir las instituciones es necesario resaltar la existencia de algunos elementos fundamentales de la sociedad que – según Parsons- se centran en cuatro componentes:

1. Sisitemas de reproducción y socialización de los individuos.
2. Estructuras económicas, adquisitivas, intrumentales y de división del trabgajo.
3. Sistema de poder, de articulaciónt territorial y de utilización legítima de la ciencia.
4. Sistema de creencias, de religión o de integración de valores.

Para realizar cada una de estas funciones básicas las sociedades se han dotado de un conjunto de instituciones sociales específicas, a través de las cuales regulan los comportamientos de los individuos y los orientan al cumplimiento de fines determinados. Algunas de las más importantes son las siguientes:

La familia

Institución social básica y fundamental que cumple funciones sociales insustituibles, que van desde la procreación y la socialización primaria de los hijos hasta las funciones económicas como unidad básica de consumo (el hogar). Esta institución se presenta a través de diferentes manifestaciones y varían según su ámbito (familias extensas, nucleares y compuestas), según las formas de relación conyugal (monogamias, poligamias, etc.), según los criterios de filiación (patrilineal o matrilineal), y de acuerdo al sistema de autoridad (patriarcal y matriarcal). 
A pesar de tal variedad de manifestaciones existen cuatro elementos comunes e imprescindibles en la familia:
a) Existencia de una relación conyugal regulada según patrones, normas o costumbres.
b) Un sistema de filiación de acuerdo al cual los hijos son considerados parte de la familia.
c) Un hogar o habitación común.
d) Un patrimonio o conjunto de bienes y recursos comunes.

Relaciones de poder y autoridad

Cualquier orden social es un entramado de autoridades (Nisbet); estas relaciones responden a las necesidades de organización, coordinación y articulación social. Max Weber definió el poder como la probabilidad de imponer la propia voluntad aún contra toda resistencia y cualquier que sea el fundamento de esa probabilidad. Por otro lado la autoridad (o dominación) es definida como la probabilidad de encontrar obediencia dentro de un grupo determinado para mandatos específicos. Puede ser clasificada en tres tipos diferentes. legal, tradicional y carismática.

Las clases sociales

En las sociedades humanas la diferenciación de posiciones de poder, de riqueza y prestigio no forma parte de una lógica natural primaria, sino que están asociadas a la manera en que se han desarrollado distintas formas de organización, por ello la desigualdad debe ser entendida como un fenómeno de carácter histórico y cultural.

Así como en otras culturas existen distintos modelos de estratificación (desde el sistema hindú de castas hasta el sistema despótico-oriental en la India) en la cultura occidental el sistema de desigualdad social ha sido protagonizado por la existencia de las clases sociales.

El concepto de clase se ha convertido en un término referido específicamente al mundo occidental en unos momentos históricos determinados, no obstante ha habido otro referente sociológico de los sistemas de desigualdad y dependencia que ha sido conceptualizado con el término estratificación social. La idea que connota este concepto es la de una disposición de diversas capas diferentes en posiciones de infra-ordenación y de supra-ordenación.

Sorokin definió la estratificación como la diferenciación de una determinada población en clases jerárquicas superpuestas, cuyo criterio de distribución está relacionado con los derechos, privilegios, deberes, valores, responsabilidades, privaciones e influencia de los miembros de una sociedad. En este sentido, el concepto de clase social está referido principalmente a la distribución de los grupos sociales respecto a la producción económica mientras que el estrato social posee un sentido más amplio que el meramente económico.

Kinsgley Davis y Wilbert Moore afirman que no existe ninguna sociedad sin alguna forma de estratificación, lo que en términos funcionales significa que toda sociedad necesita colocar y motivas a los individuos en la estructura social. Esta motivación se ejerce en dos diferentes niveles: inculcando en los propios individuos el deseo de ocupar ciertas posiciones, y una vez en ellas el deseo de cumplir con las oblicación que llevan consigo.

Los Roles Sociales

Los actores sociales tienden a comportarse de acuerdo a unos patrones y pautas de actuación establecidas, esto es lo que se conoce con el nombre de rol. Cada rol social implica determinadas formas de comportarse y de actual y todo el mundo espera que los individuos se adapten a las características de sus roles.

Los roles están caracterizados por cinco rasgos:

1. Son modos de comportamientos estandarizados y socialmente establecidos que son transmitidos de generación en generación.
2. Los roles enmarcan una serie de normas.
3. El rol forma parte de un círculo que supone un conjunto de relaciones de interacción concretas.
4. Definen campos de acción legítima dentro de las competencias propias del rol.
5. Forman parte del sistema de autoridad más amplio e implican el cumplimiento de deberes y obligaciones.

El desempeño de los diversos roles implica posiciones sociales diferentes, lo que supones que cada rol lleva aparejado un status específico (prestigio social que se atribuye a los que desempeñan dicho papel). En las sociedades más elementales el status es adscrito (nacen con el individuo) mientras que en las sociedades más complejas el status es adquirido (depende de los logros de los individuos). En las sociedades actuales existe tal diversidad de roles que es muy probable la ocurrencia de incompatibilidad de todas las tareas sociales demandadas sobre un individuo, esto es lo que se conoce como conflicto de roles.

Procesos sociales y formas de interacción

Los seres humanos establecen relaciones con los demás por medio de un conjunto de formas de interacción estandarizadas, a esas formas las calificamos en sociología como procesos sociales. Estos han sido definidos como las formas repetitivas de conducta que se encuentran habitualmente en la vida social, como cadenas de interacción dirigidas a un fin o como vínculos que existen entre las personas.

Para George Simmel las relaciones entre las personas se pueden clasificar en varios tipos como la subordinación, la competencia, la imitación, etc. No obstante existe una clasificación más general que ubica los procesos básicos en conjuntivos y disyuntivos. Los primeros tienden a reforzar la integración social (cooperación y asimilación) mientras los segundos tienden a producir un mayor distanciamiento de las personas debilitando la integración (competencia y conflicto).

Nisbet considera que los procesos de interacción social básicos y universales son cinco: intercambio, cooperación, conformismo, coerción y conflicto.

Uno de los procesos sociales específicos más importantes es la comunicación, de ello da cuenta distintas corrientes sociológicas como la fenomenología, el interaccionismo simbólico y la Etnometodología. De ellas vale destacar el interaccionismo simbólico que a través de un representante como George Herbert Mead quien afirma que la comunicación influye en la conducta de los individuos a partir de “el otro generalizado” que refleja la actitud de la sociedad en la mente del sujeto.

Para concluir, podemos decir, que los procesos de comunicación implican elementos de contextualización social, de definición de las situaciones y de simbolización muy diversos y complejos.

Fuente: ciberconta.unizar.es

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