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¿cómo afecta la movilización digital a las estructuras de poder tradicionales?

Se habla mucho del poder de la tecnología para movilizar a miles de personas alrededor de causas sociales.

cómo afecta la movilización digital a las estructuras de poder tradicionales

Tufeckci argumenta que sólo la movilización da largo plazo cambiará la política

La primavera árabe, el Occupy Wall Street en los Estados Unidos y las protestas de junio del 2013 en Brasil, todos estos fenómenos se produjeron por las redes sociales y otras herramientas en línea, gracias a ellas muchas personas se unieron a un movimiento, salieron a las calles y pidieron cambios.

Sin embargo, estos “brazos” digitales pueden ser un arma de doble filo en un intento de cambiar la política, según la socióloga turca Zeynep Tufeckci.

Ella estudia cómo afecta la movilización digital a las estructuras de poder tradicionales y argumenta que cuando termina el movimiento, es cuando comienza el verdadero trabajo de cambio, y es una parte crucial del movimiento que es pasado por alto.

En su intervención en la conferencia TED Global, sobre proyectos innovadores, actualmente en curso en Río de Janeiro, argumentó que no es suficiente para los movimientos digitales tomar las calles. Es necesario, dijo, organizarse y ejercer presión sobre los políticos a largo plazo y tener éxito, transformar el sistema.

Entonces Tufeckci explica con más detalle su opinión en esta entrevista para el BBC de Brasil traducida por Ssociólogos al castellano.

En su conferencia, usted dijo que la tecnología puede potenciar y al mismo tiempo debilitar las manifestaciones sociales. ¿Por qué?

Las democracias están siendo estranguladas por fuerzas poderosas. En lugar de tener democracias que representan los intereses de la ciudadanía, tenemos sistemas políticos que favorecen a quienes ya tienen poder y dinero y por lo tanto tienen mucha influencia sobre los políticos. Como resultado, la gente está abandonando la política porque ya no creé en ella.

Ellos piensan que nada va a cambiar. Entonces se produce una chispa, y las personas que son huérfanas de las instituciones políticas deciden utilizar las tecnologías digitales para organizarse rápidamente. Llegar a un gran número porque hay mucho descontento. Pero, cómo hacerlo sin tener las instituciones políticas detrás, no saben qué hacer a continuación. Son como las pequeñas empresas que están creciendo muy rápido. En estos casos, sin embargo, hay inversores que les proporcionan una ayuda.

Eso sí, si un movimiento político crece demasiado rápido, el gobierno se vuelve contra él. Incapaz de dar el siguiente paso, los movimientos desaparecen, y la gente es aún más infeliz. Además, los diferentes movimientos no saben cómo trabajar juntos y comienzan a diferenciarse entre sí. No crean una forma saludable de lidiar con las diferencias, por tanto se autodestruyen o se atascan en torno a una demanda. Al final, la política es aún más corrupta. Cuando se produce un nuevo movimiento, la gente tiene menos fe en que las cosas pueden cambiar. Es un círculo vicioso.

Entonces ¿qué hay que hacer para cambiar la política vigente?

Debemos cambiar los sistemas políticos para hacer el cambio legal. Debemos hacer el trabajo tedioso. Hay muchas acciones interesantes, como protestas y ocupaciones, pero la clave está en el trabajo duro, para votar en las elecciones y crear la misma presión que tienen los políticos, sobre los que tienen poder y dinero. El movimiento de los derechos civiles es un ejemplo: organizándose para presionar y mantener a sus miembros juntos. El resultado no llegó en una semana, pero si en un año. No se puede pensar que una semana de manifestaciones vaya a cambiar el sistema. 

Para ello, hay que entender cómo presionar al sistema a largo plazo. Esto no es tan emocionante como estar en la calle para respirar gases lacrimógenos, pero si esto no ocurre, los partidos políticos y los poderes tienen paciencia, recursos, dinero y personal para esperar que pase la turbulencia sin problemas. Las calles no son mágicas. Ellos saben que los manifestantes pronto abandonaran la calle y que no tienen la capacidad de movilizar políticamente, solo tienen que esperar que los manifestantes se cansen.

En Brasil y Turquía, las protestas empezaron intensas en cantidad de gente, pero cada vez eran menos concurridas. ¿Las protestas a gran escala pueden volver?

Claro, pero al poder no le importa si usted va a las calles. A ellos les importa si esto significa que hay algo importante que deben tener en cuenta. La marcha es un signo, ¿pero qué estás señalando? ¿Los manifestantes se irán a casa en una semana? ¿O sean organizado para tomar el poder político? ¿para ejercer presión sobre ellos? En la mayoría de los países no hay dictaduras o monarquías. Hay maneras de cambiar el sistema. Pero, debido a que hay mucha corrupción, las personas dejaron de presionar al sistema y por lo tanto aumenta aún más la corrupción.

¿Cómo manejó el gobierno turco las protestas?

El gobierno polarizo al país diciendo, que la mitad de la población que se encontraba en las calles eran traidores y que no les importaba. El gobierno formó una base con la mitad del país y decidió gobernar este medio. Esto es horrible y algo insostenible en el largo plazo. En otros países, es aún peor. Las reglas son sólo para el 20% de las personas. Crear estas divisiones es común. Y así, el gobierno y sus partidarios están viviendo en una burbuja, sólo leen los medios de comunicación que los apoyan, sólo escuchan a los que están de su lado. Esto puede neutralizar las protestas, pero no neutralizar el descontento.

¿Una reforma política puede resolver esta desconexión entre los políticos y la sociedad?

Sí, pero la gente no quiere caer en la política tradicional. Esto se complica aún más en Turquía debido a que los partidos de la oposición son débiles e incompetentes, y Brasil sabe muy bien lo que se siente. Una dictadura militar socava la democracia durante décadas, incluso después de terminar. Treinta años más tarde, todavía se siente el efecto de la dictadura en Turquía. Debido a que la dictadura destruyó la oposición y el sustituto son partidos débiles con líderes corruptos. Turquía necesita una reforma política, así como Brasil. Pero se requiere un trabajo duro: elegir un Congreso, cambiar la Constitución y la oposición no sé organiza para eso. Este es el trabajo duro del cual habló.

Entrevista traducida del portugués al castellano para Ssociólogos. En caso de republicación mencionar Ssociólogos y enlazar a este port

Santiago Pardilla Fernández

Sociólogo y gestor del Blog Ssociólogos. Consultor en Marketing. Interesado por la Publicidad, Internet, Redes Sociales, Consumo, Medios de comunicación, Política y Género. Más en mi blog profesional: communityanalisis.com.

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