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Sociología del Síndrome de Down: Una aproximación a la inclusión social y educativa

En el presente artículo se pretende reflexionar desde un nivel analítico la importancia de la inserción a la sociedad, de las personas con Síndrome de Down; esto desde la perspectiva sociológica.

Sociología del Síndrome de Down- Una aproximación a la inclusión social y educativa

Para dar paso a la reflexión, es preciso enmarcar y definir; qué es el Síndrome de Down. El Síndrome de Down es una condición genética resultante de la trisomía del par 21 por la no disyunción meiótica, mitótica o una translocación desequilibrada de dicho par, que según los especialistas, se presenta con una frecuencia de 1 en 800,000 habitantes, incrementándose la estadística en la medida en que avanza la edad materna.

En otras palabras, la caracterización del Síndrome de Down responde a la siguiente cita:

Los signos clínicos generales que caracterizan a este cuadro son: deficiencia mental, braquicefalia, eritema facial continuo, microtia, manchas de Brushfield, anomalías cardiacas congénitas, displasia de la segunda falange del quinto dedo, manos pequeñas, facies mongólica, hipotonía, además de retraso en el desarrollo físico y psíquico. Sin embargo, la presencia de retraso mental en estos pacientes puede ser variable, encontrándose afecciones leves que permiten a estos pacientes realizar labores cotidianas con mucha facilidad. (Pérez, 2014).

En términos sencillos, los individuos con Síndrome de Down poseen los requerimientos necesarios para ser participes de la vida cotidiana en sociedad; teniendo como única limitante, el tiempo de respuesta para efectuar las acciones solicitadas por otros.

Para dar pie a los procesos de socialización e inclusión, comenzaré enunciado el paradigma de la diferencia, el cual parte del reconcomiento de que todos los individuos que conformamos en enramado social somos diferentes, y que ningún individuo posee todas las capacidades, destrezas y posibilidades de desarrollo que le permitan una realización plena.

En este sentido, se admiten las diferencias como lo constitutivo de lo humano y se propician las condiciones necesarias para que cada individuo logre su máximo desarrollo.

La intervención temprana y la socio-terapia.

La intervención temprana refiere a una serie de procedimientos y terapias que van enfocadas al buen desempeño neurológico de los individuos con Síndrome de Down

En esta intervención se requiere el apoyo de las redes formales e informales, de manera directa y primordial, se requiere de la institución familiar, en la que el individuo con Síndrome de Down se respalda y orienta.

Esta etapa de intervención comprende un reconocimiento de tiempo y espacio, en el cuál, se ubican diferentes situaciones y contextos; propiciando el óptimo desarrollo del individuo con Síndrome de Down, para posteriormente, lograr un nivel de independencia y autonomía deseable.

La inclusión social y la inclusión educativa.

La inclusión social no es una etapa aislada de la intervención temprana; sin embargo, toma un papel relevante, en el momento en el que los individuos con Síndrome de Down se adentran al sistema educativo y comenzamos a hablar de la llamada inclusión educativa.

La inclusión social es una aspiración hacia la equidad y hacia los derechos humanos de todo individuo con Síndrome de Down, en la cual se busca fundamentalmente el reconocimiento para ser un miembro activo de la sociedad que le enmarca en un tiempo y espacio determinados.

A principios de la década de los sesenta, se hablaba erróneamente de integración social e integración educativa para los individuos con Síndrome de Down; pero con el paso del tiempo, los especialistas y tomadores de decisiones, se han dado cuenta de que esto no es lo mismo que la inclusión social y la inclusión educativa.

La integración social marcaba una pauta que discriminaba y excluía de fondo a los individuos con Síndrome de Down, ya que estos, debían adaptarse a los sistemas preestablecidos; en cambio, con la inclusión social, la sociedad se prepara y adapta para atender las múltiples necesidades que tienen día a día, los individuos con Síndrome de Down.

En lo que respecta a la integración educativa, los individuos con Síndrome de Down se preparaban en instituciones especiales y orientadas a determinados enfoques, para posteriormente ingresar a las instituciones educativas denominadas “regulares”; en cambio, con la inclusión educativa, los individuos con Síndrome de Down no requieren preparación especial para ingresar a las instituciones educativas, el cambio se hace a nivel curricular, orientando los planes de estudio y los perfiles, para que todos y todas tengan el acceso a las oportunidades educativas y al conocimiento, sin importar las diferencias existentes.

Reflexiones finales.

Es preciso que los gobiernos y las organizaciones internacionales pugnen por políticas públicas encaminadas al servicio de los individuos con Síndrome de Down, para poder apoyar su pleno desarrollo e inclusión en la esfera social; coadyuvando en la mejora de sus procesos educativos y en el constante avance de la equidad y acceso a oportunidades en el futuro.

Referencias Bibliográficas.

  • Machín, Maylen (2009) “Reflexiones sobre la intervención temprana en niños con Síndrome de Down, considerando la familia y la comunidad”, Revista  Habanera de Ciencias Médicas, vol.8, n.1.
  • Pérez, Diego (2014) “Síndrome de Down”, Revista de Actualización Clínica, vol. 45, pp. 2357-2361.
Ricardo Arturo Nieto Almaraz

Sociólogo de la Universidad Autónoma Metropolitana – Azcapotzalco (México) con especialidad en el área de Sociología de la Educación. Profesor de inglés con Teacher´s y TOEFL. Egresado de la Academia de Idiomas Tepeyac, importante institución en el ramo lingüístico en México. He sido profesor de inglés de tiempo completo en todos los niveles del sistema educativo, destacando mi estancia en la Universidad Internacional. Actualmente mi libro “Tardes Negras”, se encuentra compitiendo en el Premio Tusquets Editores de Novela 2014. Me pueden contactar en mi correo personal ricardo6@hotmail.com

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Comentarios 1

  1. aleli quintero nava

    Parece facil, creo que quien escribe no ha tenido que lidiar con 30 alumnos de primer grado y una niña agresiva con down, que golpea, muerde y habienta objetos, detruye lo que agarra y los compañeritos sufren todo esto, a maestra debe estar solo tras ella, descuidando la enseñanza, debieran legislar para la mejora de las escuelas especiales y ofrecerles la mejor atención, respetando su derecho a la mejor educación y el derecho de los niños de escuela regular de no ser maltratados en su escuela

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