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Las pobrezas de los “ignorados” y el desarrollo local en el Perú

El Perú es un país pluricultural, biodiverso y también con varios tipos de pobrezas entre los “ignorados” y excluidos, entre las personas más vulnerables, por eso es importante entender el desarrollo local dentro de los planes nacionales de desarrollo económico-social, ya que a partir de esta última se podrá dimensionar y superar los diversos tipos de pobrezas del país. Para hacer frente a estas pobrezas las estrategias de intervención por parte del Estado y la sociedad civil, deben apuntalar a medidas “centro-objetivo” como la generación y potenciación de capacidades y habilidades en las familias pobres para su inserción al aspecto productivo, acceso horizontal a servicios como salud, educación, vivienda, justicia y otros; y respeto a los derechos como igualdad de oportunidades, género, identidad, participación democrática, etc.

Si articulamos estas estrategias de intervención entre todos los sectores, el desarrollo local se constituirá en instrumento fundamental con características orientadoras y conductoras para las soluciones propuestas en torno a la superación de las pobrezas en el Perú. En definitiva, la ARTICULACIÓN constituye un compromiso entre los diferentes sectores públicos y privados con las comunidades, para llevar adelante el ansiado desarrollo local. Desde esta perspectiva, el desarrollo local no solamente implica resolver carencias o resolver los diferentes problemas; sino también, reforzar las potencialidades de una localidad, estimulando las cualidades y capacidades de los pobladores de una comunidad en pobreza y extrema pobreza.

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En el Perú no se puede hablar solamente de una pobreza, sino de varios tipos y dimensiones de pobrezas, que están relacionadas de acuerdo al tipo de espacio sociocultural y geográfico donde se desarrollan. La pobreza que existe en un asentamiento humano de Lima es muy diferente a la pobreza de una comunidad campesina del ande o comunidad indígena amazónica. Todas ellas tienen una particularidad de evolución, muy diferentes entre sí. Una lógica o racionalidades propias y diferentes entre sí.

Esto implica que se debería entender, conceptuar y analizar las pobrezas de nuestro país desde diversos enfoques, de acuerdo a nuestras realidades, y no desde una visión univoca, centralista, occidentalista o “urbanizada”. Si tomáramos esta actitud de conocer nuestras pobrezas, los programas sociales serían más efectivos y dinámicos a la hora de intervenir para la superación de las mismas en el Perú.

Es clave que el desarrollo comunal involucre la participación de sus actores para que puedan entender sus propias pobrezas y logren identificarse con ellas para definir las soluciones en torno a las diversas realidades; para ello es necesario atender, apoyar y estimular el desarrollo de estos actores en sus diferentes niveles. Por ejemplo, a nivel productivo el desarrollo no solamente es aumentar los ingresos o aumentar la producción para disminuir el empleo; sino también, constituir y reforzar “sujetos colectivos” que diagnostiquen las fortalezas y debilidades comparativas del territorio, seleccionen y preparen los recursos disponibles de los espacios potenciales que permitan el desarrollo local.

Para desarrollar los espacios, mecanismos y actores que permitan el desarrollo local se deben de priorizar aspectos como el desarrollo y aprovechamiento de las oportunidades y potencialidades locales a nivel económico, social, cultural y ecológico; también innovar en la mejora de las capacidades para alentar la competitividad de los actores locales; y por último, apoyar con financiamiento para la inversión en emprendimientos locales. Estos aspectos, previamente tienen que estar interiorizados a través de un aprendizaje colectivo de los actores productivos de la localidad. La intención es buscar cooperaciones entre estos actores productivos territoriales para construir redes entre los diversos espacios productivos y así desarrollar un mercado en base a las potencialidades y oportunidades de las localidades.

En los últimos años aumentó la importancia del desarrollo local, entregándoles a los gobiernos locales más atribuciones, poder y representatividad. El proceso de descentralización emprendida por el Estado implica “descongestionar” el poder central, vehiculizando la democracia y el desarrollo hacia los gobiernos subnacionales, permitiendo la dinamización, desarrollo y fortalecimiento de los actores regionales y locales. La descentralización por lo tanto, es en sí misma el desarrollo de los territorios locales y su subsecuente lucha contra las pobrezas en el país. Aterrizando lo comentado anteriormente, mencionaré que los objetivos que debe perseguir el desarrollo local a nivel de pueblos y regiones, deben basarse en el aprovechamiento racional de los recursos para al crecimiento de la economía regional y el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestras poblaciones locales. Por tal motivo este desarrollo local debería buscar a nivel de nuestros pueblos lo siguiente:

  • La generación de bienestar en la población de las regiones, estimulando la participación democrática y activa de los ciudadanos.
  • Promover el apoyo de los gobiernos locales a las actividades económicas de su territorio y/o cuencas.
  • Promover iniciativas locales para atraer inversiones, nuevas empresas y actividades económicas. Un espacio importante a nivel de regiones serían el turismo, la actividad forestal y agropecuaria.
  • Iniciar y/o ampliar la colaboración entre el sector público y el sector privado.
  • Fortalecer la competitividad de los sectores económicos instalados en el ámbito local. Para ello a nivel regional, se debe realizar diagnósticos previos de identificación y focalización de nuestras principales potencialidades.
  • Fortalecer la eficiencia colectiva entre las concentraciones y redes de Pequeñas y Medianas Empresas -PYMES-, generadas por sus niveles de asociatividad.
  • Identificar entre la población sus potencialidades económicas, culturales, tecnológicas, sociales y ecológicas, buscando interdependencias que permitan concienciar de su importancia para el desarrollo humano, crecimiento económico y superación de la pobreza.

Vistos estos lineamientos o dimensiones sobre el desarrollo local, es necesario mencionar a los actores que llevaran a cabo la propuesta del desarrollo desde lo local. Existen diversos actores en una localidad o ruralidad vinculados a diversas dinámicas dentro del territorio como los gobiernos locales, los centros de capacitación quienes diagnosticarán las potencialidades de un territorio, el gobierno central y la sociedad civil organizada.

El desarrollo local y la subsecuente lucha contra la pobreza, no puede ser alcanzado solamente con la participación de un solo sector o actor, se requiere la participación de diversos actores territoriales nacionales, regionales y sobretodo locales, quienes deben asumir un rol transformador de sus realidades, asegurando mayor eficiencia, eficacia; incorporando nuevas formas de organización alejadas del burocratismo y cercanas a la localidad o territorio. Entendamos de una vez que el desarrollo local no es una estrategia para acumular riqueza y crear bienestar a costa de nuestros territorios y sus pobladores.

El desarrollo no se plantea como un juego de “suma cero”, donde lo que unos pocos ganan, otros lo perderían proporcionalmente. El desarrollo y crecimiento del país tiene que ser una oportunidad para todos, para los incluidos y excluidos (“ignorados”) siempre y cuando nosotros estemos plenamente activos y conscientes de las potencialidades que poseemos. Siempre y cuando sentemos las bases políticas, sociales y económicas para el desarrollo de los espacios locales y regionales. Siempre y cuando seamos conscientes que en nuestro país existen diversos espacios sociales y culturales, que los hemos ignorado históricamente; y que justamente son ellos los que conviven con las diversas pobrezas y la única manera de expresarse y hacerse conocer es a través de su participación democrática en las elecciones cada cinco años. Cada cinco años sabemos que ellos y ellas existen y son parte inherente e histórica de nuestro país.

Elmer Antonio Torrejón Pizarro

Antropólogo de profesión por la Universidad San Marcos de Perú, con especialidad en temas de Amazonía, Gobernabilidad y Gerencia Política y en Proyectos de Inversión Pública. Nacido en el departamento de Amazonas, Perú y con conocimiento sobre el proceso de descentralización de los programas sociales y con experiencia en política social y en asesoramiento y formulación de proyectos de desarrollo y estudios socioeconómicos para el gobierno nacional, regionales y locales. Tiene experiencia como asesor, docente universitario y en la construcción y manejo de políticas y programas sociales. Escribe artículos, reflexiones y opiniones relacionadas con temáticas diversas (descentralización, desarrollo social, política social, desarrollo humano interculturalidad, nutrición, turismo, cultura, gobernabilidad, desarrollo territorial y económico, educación, envejecimiento rural, ecología, etc.) las cuales son publicadas en páginas web, medios de comunicación, revistas especializadas y blogs. Asimismo es consultado en diversos medios de comunicación para analizar, opinar y dar propuestas a diversos temas de las realidades regionales y del Perú.

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