

Definitivamente este libro es un conjunto de poemas cuya temática gira en torno a la mujer a manera de homenaje sentimental –aunque también filosófico y existencial–. La mujer, símbolo de la belleza humana, de la sensualidad, del erotismo, de la fortaleza, de la maternidad y del amor, es aquí un leitmotiv constante.
Cada poema es un recorrido de las diferentes facetas que proyecta el género femenino. Ya sabemos que hombre y mujer se complementan, y que más allá de las diferencias propias de su naturaleza, ambos están hechos el uno al otro.
Cada mujer tiene su propio misterio y encanto. Pero también cada una carga a cuestas una historia personal de tragedia y dolor. De allí que cada poema de Ñaupari aluda a una mujer en especial como simbología y referente de un caudal de sentimientos e ideas, a veces con un sutil erotismo.
Malévola tu ausencia consta de los siguientes poemas: «Penélope», «Circe», «Pasifae», “Ariadne», “Betsabé”, «Friné», «Salomé», «Sherezade», «Dulcinea del Toboso», «Milady», «Emma Bovary», «Salammbo», «Wanda von Dujanev», «Constance Chatterley», «Lolita», «Emmanuelle», “Pies Dorados» y «Miel».
Allí están algunos prototipos femeninos que la literatura universal ha inmortalizado. Desde la abnegada Penélope, que mientras esperaba la llegada de Ulises tejía y destejía una prenda para ahuyentar a sus pretendientes, hasta la musa del Quijote, Dulcinea del Toboso, una humilde campesina iletrada dotada de un gran corazón. También desfilan Sherezade, personaje y la narradora principal de los cuentos árabes de “Las mil y una noches” hasta Emma Bovary, polémico personaje de la novela de Flaubert.
“Tantas vidas vividas. Tantas idas y vueltas. / Oh cómo volver a ellas (…) Tantas vidas vividas. Tantas idas y vueltas. / Tanto irnos para no volver”, expresa Ñaupari en el poema “Circe”, hechicera de la mitología griega. La vida es también búsqueda permanente.
Definitivamente es un libro que merece múltiples lecturas y que, estamos seguros, ya es parte de la tradición poética peruana.