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Vivir y crecer a la intemperie

los males de la humanidad

1- Los males de la humanidad.

“Las mejores ideas de la humanidad son sus ideas emancipatorias y esas están presentes siempre, aunque vivan reprimidas por fuerzas ajenas.”

Fernando Buen Abad Domínguez

Rebelión/Universidad de la Filosofía

manifestación

RRSS: movilización ciudadana en la ciudad de Quito, en contra de las medidas económicas propuestas por el gobierno de Lenin Moreno.

La lista de los males humanos, es demasiada extensa para intentar enumerar, pero detrás o delante de ellos se encuentra tres que engendran y encierran a varios otros, dando cabida a las peores acciones y decisiones humanas, estos son: la ignorancia, el fanatismo y la codicia.

La ignorancia se oculta sutilmente y se presenta con rostros diferentes, en la vida común de las personas y está viva en los extremos del péndulo al mismo tiempo y no al ritmo del péndulo. Por un lado creemos actuar en plena libertad pero al mismo tiempo actuamos como autómatas respondiendo a los intereses de la maquinaria de dominación.

Vivimos creyéndonos libres de todo, sin percatarnos que somos fruto de la cultura, del vivir con otros, y por nuestra materialización de la energía no podemos dejar de depender del mundo exterior, así como de nuestro interior que gatilla nuestro ser.

Estamos convencidos unos más que otros, pensando que las decisiones tomadas son propias, que nadie interviene, aunque ellas hayan sido concebidas en la más absoluta soledad, en nuestra más profunda intimidad. Pero debo decir, que eso es falso, estamos cruzados desde muy antes, con criterios culturales, con las normas que rigen en la sociedad y que se presentan en nuestro ser de formas impensables, en forma de gustos, de sentimientos, de creencias, de beneficios, pero cualquier forma que tome esas decisiones siempre estarán cruzadas por otras miradas, por intereses de otros, a quienes respondemos en más o menos intensidad.

Nos anestesiamos, y cada vez más dejamos de lado la posibilidad de pensar y reflexionar sobre lo que nos colocan en la mesa, a través de los diferentes y diversos dispositivos, creemos fácilmente lo que dicen en los spots, en las noticias, o en el chismorreo, damos por cierto aquellas afirmaciones, sin cuestionar su veracidad. Facilitamos la manipulación, no respondemos con acciones responsables comenzando con verificar si la aseveración es cierta, peor reflexionar sobre las consecuencias y a quien sirven.

Ejemplos de estas distorsiones estamos viviendo los ecuatorianos ante la conmoción social producto de las decisiones del gobierno para impulsar el plan económico urgente fondomonetarista. El gobierno plantea que la violencia es un plan concebido en Venezuela con Maduro y otros representantes políticos de Rafael Correa, con el objetivo claro de desestabilizar al gobierno legalmente constituido y democráticamente elegido.

Es cierto que la violencia, el robo, las destrucciones a los bienes públicos y privados son desmesurados, sin embargo se trata de mostrar que es producto de las movilizaciones por parte de los indígenas y movimientos sociales, y no como consecuencia directa de las medidas económicas, a sabiendas que existen otras formas de enfrentar el déficit fiscal, en la que las canonjías y beneficios que tienen los industriales, los comerciantes, los importadores y exportadores, deben ser revisados, pero se hace al revés, se benefician a ellos más que a los pobres, con el slogan del ‘crecimiento y desarrollo nacional y del beneficio para todos los ecuatorianos, y que debemos todos hacer sacrificios’.

Nuestra libertad se encuentra en nuestra capacidad y poder, como esas cualidades propias y mediadas socialmente. No está en el ejercicio de hacer lo que a uno se le antoje, sino en la vida respetuosa con los demás, buscando formas cooperativas de avanzar hacia el fin de una vida digna, con el menor daño colateral posible a la naturaleza.

Pero estas ideas/propósito tan elementales y quizá trilladas, presentes en los diferentes discursos de unos y otros, son posibles teniendo presente acciones como procesos a largo aliento, en la que vayamos sumando voluntades y reconozcamos los errores que cometemos con la finalidad de avanzar a paso seguro hacia el objetivo final de construir las bases para una vida humana diferente, libres del poder de dominación de unos sobre otros, a sabiendas que somos buscadores incansables de explicaciones y soluciones válidas, así como obstinados en la ampliación del conocimiento, innovando, comprobando, creando metodologías en busca de verdades útiles para vivir en armonía.

Por ello me sumo a las reflexiones de Raúl Zibechi, sobre unas partes del análisis a Walter Benjamín que invita a ‘aprender a vivir bajo el estado de excepción, a la intemperie, por fuera de las protecciones estatales, -porque así- obtendremos los recursos éticos, organizativos y políticos para enfrentar al enemigo. Es una invitación a revolucionar nuestra cultura política, a salirnos de los paraguas institucionales. Sólo así estaremos en condiciones de luchar, recuperando, como señala en la tesis XII, tanto el odio como la capacidad de sacrificio que hemos perdido en el conformismo de la vida a la sombra del Estado’. (Zibechi, R. 2019)

2- La arrogancia y codicia humanas.

Podemos seguir el camino recorrido por la humanidad, encontrando denominadores que pueden servir como elementos explicativos de la conducta humana, sin embargo quedara un sabor amargo, o la sensación de estómagos vacíos, o de bocas secas, por no alcanzar a entender la vorágine humana de hacerse daño, de colocar como objetivo primario la destrucción, la incoherencia, el menosprecio, la arrogancia, prepotencia, para hacer valer sus ideas, sus intenciones, sus intereses; o por el hecho de satisfacer su ego, el de sentirse superior a los demás. Pero es importante poner el énfasis en el qué podemos hacer para vivir los millones de humanos, tan diversos, tan diferentes, no solo como especie, sino como humanos con comportamientos que vuelven irreconciliables nuestras relaciones; es en  ese espacio, en el que encontramos humanos con diferentes grados de comprensión de nuestra presencia en esta realidad, con pocas o nulas responsabilidades en un número no cuantificable de personas, a lo mejor conforman el grueso de la humanidad, existiendo también personas bien intencionadas pero con explicaciones quizá validas desde un punto de vista, pero que no son lo suficiente como para embanderar las soluciones más amplias que incluyan una propuesta regional o planetaria …

En el encuentro de los espacios de comprensión y acuerdos para una vida entre diversos, fundada con bases fuertes para sostenerse en el tiempo, los procesos para implementar una civilización planetaria, deben tener la capacidad de ser maleables,  flexibles y sensibles a las diferencias culturales y aspiraciones de la humanidad, en donde la vistosidad de acciones dirigidas hacia el mismo fin estén en el orden del día, acompañadas de la comprensión, cordura, respeto, tolerancia; con formas de comportamiento interpersonal, capaz de deponer las actuales llenas de arrogancia, prepotencia, odio, insensibles, buscando siempre el beneficio de unos pocos en nombre de todos, con las mentiras más grandes y sínicas que los gobernantes de turno se presentan llamando a la cordura, a la paz, a la resignación franciscana, de aceptación de los sacrificios como buenos patriotas porque es para el bien del país y de las personas con menor capacidad económica y social.

Los pobres se encuentran en la primera palabra y en las ideas de principio a fin del discurso mentiroso que encierra mayor pobreza y saqueo, porque en ese mismo discurso se coloca los beneficios a los sectores económicos nacionales y transnacionales con las liberalizaciones de aranceles y las variadas ventajas para el flujo del capital sin tener que dar cuenta de nada, además brindando y blindando a las inversiones con seguridad jurídica que significa capacidad de no pagar los impuestos y saquear la riqueza de los países en donde invierten, sin responsabilidad de los daños a la naturaleza y a la vida de las personas y de toda la biodiversidad.

Los ecuatorianos, estamos viviendo en estos días, desde el anuncio, realizado por el Presidente Lenin Moreno, el día 1 de octubre del 2019 del plan económico urgente que consta de 6 medidas económicas y 13 propuestas de reforma, que presentará al Congreso Nacional para su aprobación, sin embargo hay decisiones que están directamente en manos del gobierno que enseguida ha puesto en marcha como es la liberalización del precio de los combustibles como el de la gasolina y diésel, cuyo costo y efectos económicos afectaran mayormente a los bolsillos de la gente de la clase media y baja, y en ellos a los más pobres del país. De la misma manera la propuesta de las reformas laborales implica una mayor precarización de la vida del trabajador, con disminución del salario, de las obligaciones legales del empresario, y la flexibilidad laboral.

Ante la reacción social impulsado por la sociedad al paquete económico, el gobierno decreto el ‘Estado de excepción’, enfatizando que lo hace por el bien para el país, con ello se suspende el derecho a la asociación, limitando el derecho a la libertad de tránsito, y cualquier forma de protesta será sancionada como delito. Establece además la ejecución de requisiciones necesarias para mantener el orden y seguridad internas. Con estas decisiones, se viola el artículo 98 de la constitución que garantiza el derecho a la resistencia cuando la sociedad o persona crea necesaria ejercer ese derecho constitucional, y se criminaliza la resistencia y protesta social. Giorgio Agamben (2006), denomina a esta parte jurídica la consolidación del Homo Sacer, que siendo ciudadano, deja de serlo cuando entra en esa condición de excepción, pasando a ser una persona que ha perdido su condición hasta de vivir.

De allí que esta condición político-social da pasó a una nueva vida en la que la vida misma de las personas ha perdido el derecho a vivir, por haberse terminado los derechos que el Estado debe protegerlo.  Es la forma de mostrar la verdadera cara del gobierno presidida por Lenin Moreno, y demostrar al servicio de quien está, esto es claro y contundente, ayer el gobierno de Rafael Correa y hoy más de lo mismo con Moreno, al servicio de los intereses de la clase dominante del Ecuador y de las transnacionales que están detrás de todo y de las políticas del FMI.

Una forma de mirar lo oprobioso de la codicia humana en la vida cotidiana de la sociedad, es a través de las decisiones económico-políticas que afectan a la vida misma de las poblaciones en aras de un incremento de la riqueza material como sinónimo de desarrollo humano y prosperidad.

Hemos perdido la sensibilidad al dolor de los demás, a la angustia que en el día a día padecen las familias que tienen ingresos exiguos que apenas les alcanzan para llevar un agua a los estómagos.

El mejor ejemplo de la mentira vergonzosa creyendo que están dirigiéndose a unos estúpidos y cretinos, corresponde al uso de términos que deben ser pasados por decodificadores para entender lo que exactamente quieren decir, así son dichos por unos doctos las últimas medidas económicas impulsadas en el Ecuador, entre ellas están: ‘armonización de salarios en el sector público,  que significa rebaja del 20% del sueldo para los nuevos contratos ocasionales; reforma laboral para adaptarse a las condiciones del mercado, esto es, eliminación o privatización de organismos públicos y continuar con la ola de despidos de funcionarios públicos para disminuir la masa de burócratas; actualización de tarifas por servicios al ciudadano de entidades públicas, con lo cual se aumenta las tarifas de los servicios; optimización de los servicios a los combustibles, en otras palabras, eliminación de los subsidios y aumento del precio en los el 29% en gasolina y del 123% en diésel; todo esto con el objetivo para que los ecuatorianos tengan más trabajo, más emprendimientos y mejores oportunidades’ (Globovisión. 2019), acompañados de varios medios de comunicación masiva que corean las medidas, y ponen en entredicho las manifestaciones, resaltando aquellas que las personas no estamos de acuerdo ligadas a la violencia, pero que son mostradas solo desde una óptica para generar una imagen distorsionada de la realidad, con ello no informan sino desinforman.

Estas medidas se acompañan de otras que benefician a los empresarios, a los importadores, a cierto sector de comerciantes; todos ellos representan un número pequeño de privilegiados, con medidas explicitas en el plan, entre ellos, eliminación o reducción de aranceles para maquinaria, equipos y materias primas agrícolas e industriales; eliminación de aranceles a la importación de celulares, computadoras, tabletas; devolución automática de tributos al comercio exterior;  eliminación del anticipo del impuesto a la renta; reducción a la mitad del impuesto a la salida de divisas (ISD) para materias primas, insumos para bienes de capital, según un listado; reducción del impuesto a los vehículos de menos de USD 32 000 para uso productivo (El Comercio. 2019).

Es fácil llenarse la boca diciendo que hacen el bien y apoyan a los pobres dándoles unos mendrugos de pan, y sin apoyarles con procesos continuos y eficaces para que ellos desarrollen sus capacidades y puedan caminar por si solos. Se continúa con el objetivo central de tener mayoritariamente ignorantes en el campo social, o personas dócilmente amaestradas para servir al amo del poder económico-político de turno, incapaz de mirar más allá de sus propias narices, para así continuar con la manipulación y dominio, como están bien desarrolladas por Hannah Arendt, Michael Foucault y Giorgio Agamben, para citar a unos autores que abordan el problema del poder, del biopoder y de la biopolítica,  como formas de dominación no solo en el zoé sino en el bíos, esto es sobre la vida misma de las personas, en la que la vida natural de las personas se pone en duda como ser viviente.

 Pero la incomprensión, la intolerancia, la violencia, las guerras, la delincuencia, el abuso, el irrespeto, y otras tantas palabras que tienen significados particulares y que pueden ser compartidos algunas de sus características por varios de estos y otros términos más, adornan el jardín del accionar humano, como muestra de un comportamiento no amistoso, que requiere ser modificado por un nueva forma civilizatoria de comportamiento ligado con la mesura, la tolerancia, la paz, el diálogo, la aceptación de lo diverso y diferente, o del reconocimiento de saberes en cada y por cada persona, la reconciliación de los géneros para la organización de una humanidad cooperante, gestora de una sociedad propositiva libre de inequidades, o desigualdades. Sobre este aspecto hay miles y miles de hojas escritas, con sustanciaciones diversas para mostrar la amplitud de este problema social, que requiere acuerdos mínimos urgentes.

Hay esa necesidad, sin embargo encontramos como respuestas institucionales que rallan en lo más de lo mismo; esto es, la propuesta en concreto en el plano práctico de la vida común de los ciudadanos no cambia, y se mantiene las mismas diferencias y prácticas que afectan fundamentalmente a los grupos sociales más empobrecidos de la sociedad.

 Para los ecuatorianos, está muy claro esta forma de actuación, hoy salen a la palestra los consabidos adalides de los pobres, desde sus escondites se erigen fuertes y poderosos defensores natos de la libertad de los derechos humanos y de todo el conjunto social. Es así como, ante la conmoción social que vivimos en el Ecuador desde hace una semana y hoy 9 de octubre del 2019, está convocado por los movimientos sociales encabezado por el indígena, el paro nacional para exigir al gobierno nacional la derogatoria del plan económico neoliberal, que hiciera público el 2 de este mes, y frente a tan grande manifestación de descontento siguen minimizando, y utilizan la trillada muletilla de que hay grupos interesados en derrocarlo, en desestabilizar el sistema democrático, pero que esas medidas y en especial la liberalización del precio de las gasolinas y el diésel, así como la eliminación de los subsidios es irreversible.

Por un lado la televisión ecuatoriana, hace el juego al gobierno sesgando la información y magnificando las actos violentos, saqueos, destrucciones que realizan personas que se infiltran en el movimiento de protesta, pero en los noticieros se generaliza como actos  del paro, y no se liga tampoco que es consecuencia directa de las medidas económicas que afectan seriamente la economía de los más pobres.

Pero un número no cuantificable de ecuatorianos corean las acciones del gobierno, como si tuvieran el dinero de sobra para pagar el costo que de ello deviene, así como reaccionan con furia ante las manifestaciones indicando que queremos trabajar para seguir en la prosperidad. Y no se preguntan a quién hacen el juego, si bien es cierto en no estar de acuerdo con la violencia, con los destrozos a la ciudad, los asaltos, saqueos y más actos que entran en el término del vandalismo, no por ello podemos quedarnos callados y aplaudir las medidas que benefician sobremanera a los grupos sociales más adinerados y a las transnacionales, ejemplos tenemos al frente, con lo que sucede en Argentina con el Presidente Macri y las mismas medidas que el FMI los receto a ellos y ahora están en Ecuador. No queremos una argentización de los males con la misma receta fondomonetarista.

 

Debemos empeñarnos en colocar todos los mejores esfuerzos y perseverancias, como también las esperanzas y sueños, para unir, encadenar, compartir y acoplar la diversidad de la existencia, en coros, en músicas que alegren el alma, cumpliendo la multitud de necesidades a través de variadas formas de soluciones, con identidades, con inclusiones, en donde fluya el bien común, en armonía entre todos…. Esto será posible desde la intemperie, sin el cobijo de Estado y de los grupos hegemónicos que obnubilan el camino de la libertad.

 

Bibliografía:

Agamben, A. (2006). Homo Sacer. El poder soberano y la nuda vida. Ed. PRE-TEXTOS. España. Revisado el:   25/08/2016.  Disponible en: https://tac091.files.wordpress.com/2008/12/agamben-giorgio-homo-sacer.pdf

El Comercio. (2019). Lennin Moreno anuncia 6 medidas económicas y 13 propuestas de reforma. Revisado el 4/10/2019. Disponible en:  https://www.elcomercio.com/actualidad/lenin-moreno-medidas-economicas-ecuador.html

Globovisión. (2019). El paquetazo de Lenin Moreno en Ecuador no ayuda a nadie. Revisado el 5/10/2019. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=37QM28j8gjA

Zibechi, R. (2019). La soledad de los movimientos anti-sistémicos. IndymediaArgentina. Revisado el 1/10/2019. Disponible en- https://argentina.indymedia.org/2019/06/02/la-soledad-de-los-movimientos-anti-sistemicos/

 

Nicolas Campoverde

Nacido en Biblián-Ecuador. Médico general, con especialidad en Administración e investigación en salud; Mgs. en Sociología y Desarrollo; estudios para PhD. En Pensamineto Complejo. Jubilado como Docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca. Excoordinador de los Registros de Tumores de Cuenca y Machala. Autor de varias publicaciones relacionadas con la epidemiología, el cáncer y la sociología médica. Interesado en el proceso vital y una interpretación aplicando la física cuántica, la epigenética y el biogenoma, así como el esclarecimiento de la Salud Pública como instrumento del biopoder y la biopolítica.

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