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James Petras – Análisis de la actualidad: Ucrania está sufriendo lo mismo que la República Española

Entre las presiones populares en Ucrania y las presiones de los oligarcas, Putin adopta la posición intermedia: palabras para los demócratas y hechos para los oligarcas.

Efraín Chury Iribarne: En el comienzo te pido que nos hables del tema que ocupa tu análisis actualmente.

James Petras: Hay varios temas. Pero vamos a empezar por lo que está pasando en la frontera de Estados Unidos y México. Tenemos el pedido del presidente Barack Obama, de dos mil millones de dólares para acelerar la deportación de menores. Ya tenemos más de 60.000 niños detenidos y el gobierno estadounidense quiere financiar el proceso para acelerar su expulsión. Y no hay ninguna consideración de la raíz del problema, que tenemos que entender como producto de las intervenciones norteamericanas.

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Por ejemplo, casi un tercio de los niños viene de Honduras, país que sufrió hace pocos años un golpe de Estado apoyado por EEUU que derrocó al presidente electo Manuel Zelaya. Con ese golpe de Estado revirtieron todas las reformas tanto en el campo como en la ciudad, que podrían ofrecer esperanzas de empleo para las familias. En vez de eso hoy tenemos un gobierno derechista, pro norteamericano, que está facilitando la circulación de droga y el desplazamiento de campesinos.

Eso indica que se trata de una cadena: EEUU interviene en Honduras, provoca un golpe de Estado, eso resulta en un gobierno reaccionario que no puede enfrentar los problemas sociales, forzosamente las familias tienen que enviar sus hijos a la frontera buscando una forma de que sobrevivan; y ahí otra vez interviene EEUU para detener a los niños y expulsarlos al infierno de su país. Lo mismo pasó en El Salvador, en Guatemala y en menor grado en Nicaragua.

El 85% de los niños provienen de Honduras, Guatemala y El Salvador. Y por eso debemos establecer la correlación el problema con los países con mayor intervención norteamericana, instalación de gobiernos derechistas y pro libre mercado; a partir de lo cual la gente sin posibilidades, busca una salida a partir de la emigración a EEUU. Entonces interviene nuevamente EEUU para detener esa ilusión también.

EChI: Vamos a Ucrania, ¿qué significa el acuerdo de unidad entre Ucrania y Europa occidental?

JP: Significa varias cosas. Primero significa la incorporación legal de Ucrania como satélite de Europa occidental. Así, Europa puede capturar todos los mercados, todas las grandes empresas públicas, intervenir en la política económica, imponer planes de austeridad, capitalizar cualquier oportunidad económica y perjudicar la parte Este del país, donde se encuentra la gran industria pesada, sector que está orientado al mercado ruso.

Por tanto, este pacto con Europa va a tener un impacto muy negativo sobre todos los sectores más avanzados económicamente y más integrados en la economía con Rusia. Pero como consecuencia de la asociación con Europa, van a recibir un mayor respaldo político y militar y eso sirve para los gobernantes que son muy inestables y enfrentan un gran problema: no pueden derrotar a las fuerzas democráticas en la República Popular de Donetsk, en donde los proletarios y las milicias populares están resistiendo los ataques del gobierno de Kiev.

Ahora, dentro de las fuerzas de Kiev hay un sector más fascista que está buscando movilizar fuerzas para masacrar a miles de integrantes de las fuerzas de auto defensa. Así que en poco tiempo vamos a ver una enorme ofensiva militar y los europeos quieren que Vladimir Putin deje de apoyar o de permitir la entrada de armas y voluntarios internacionalistas que pueden apoyar la resistencia del gobierno de la República Popular de Donetsk, que es un pueblo heroico que lucha contra la OTAN, contra los fascistas y los gobernantes títeres en Kiev.

Pero con las presiones de la oligarquía rusa, Putin no quiere levantar la mano para apoyarlos, sino que está buscando declaraciones folclóricas, pidiendo negociaciones, un acuerdo, el cese al fuego; mientras que las fuerzas de Kiev siguen atacando y recibiendo armas. Es una lucha muy desigual porque la República Popular de Donetsk, el pueblo en armas, no tiene suficiente apoyo.

Me parece algo similar a lo que pasó en la República Española, cuando los republicanos se enfrentaron a los fascistas y no recibieron apoyo de ningún bando democrático, y el que recibieron en algún momento paró y los dejaron abandonados. Algo trágico y similar está evolucionando en Ucrania, y mientras tanto el pueblo resiste y Kiev sigue buscando formas de desarmarlos con promesas falsas de acordar sobre democracia y descentralización, pero en el momento que las fuerzas se desarmen estarán perdidos. Estas promesas no valen el papel en el que están escritas. Ellos lo saben, el mundo lo sabe, pero el gran problema es que Putin no tiene la capacidad de defenderlos ni de actuar frente a este gran tema.

EChI: ¿Putin está perdiendo protagonismo?

JP: Putin tiene el mérito de proponer un plan de paz; proponer la descentralización y el reconocimiento de los derechos del Este. Ese no es el problema, él tiene mucho prestigio en muchas partes del mundo por sus propuestas. Pero el punto es: Si las propuestas no se aceptan y el enemigo –OTAN y Kiev- siguen a la ofensiva, buscan destruir la capacidad de- federalismo y democracia, ¿qué hace Putin?

Más allá de las declaraciones y propuestas progresistas, no cumple con un apoyo militar – político que pudiera sostener la parte Este, a los milicianos, los trabajadores y demócratas en lucha. Ese es el problema.

Hay una brecha entre las declaraciones de Putin y sus búsquedas de acuerdos para evitar sanciones de los banqueros del Este y porque tiene miedo a nuevas sanciones de Occidente. Los grandes oligarcas que viven en Rusia tienen fuertes vínculos con mercados y Bolsas del mundo occidental –Londres, Nueva York, Paris, etc.- y ellos le dicen que baje el perfil, que no se meta más porque los va a perjudicar. Y Putin acata eso. Por eso, entre las presiones populares en Ucrania y las presiones de los oligarcas, adopta la posición intermedia que es palabras para los demócratas y hechos para los oligarcas.

EChI: ¿Entonces lo que dejaron hacer fue sólo lo de Crimea?

JP: El problema de Putin es que opera en una economía que está controlada por los oligarcas. Mientras eso exista, siempre habrá limitaciones en lo que puede hacer Rusia frente a los desafíos del imperialismo.

Ese es el hecho fundamental. Rusia no es un país socialista ni mucho menos. Es un país que está tratando de integrarse en el mundo capitalista, pero los países occidentales le exigen un alto precio, quieren convertir a Rusia en su policía para controlar a los demócratas en Ucrania, ponerlos bajo el mando de (el ‘presidente’ ucraniano, Petro) Poroshenko. Ese es el alto precio que Rusia debe pagar para seguir tratando de integrar el mercado occidental.

EChI: ¿Cómo ves las conversaciones de paz entre el gobierno colombiano y las FARC?

JP: Han firmado varios acuerdos sobre drogas y procesos de reforma en el campo, que han provocado reacciones de la derecha más fascista, Álvaro Uribe y sus simpatizantes. Del otro lado, deja abierta la cuestión de cómo se van a implementar estas medidas, eso queda en manos del Estado. O sea, las FARC pueden firmar los mejores acuerdos, los más progresistas, que abran espacios para las luchas populares. Pero al final de cuentas no está en sus manos la estructura administrativa, burocrática ni las fuerzas de seguridad que son necesarias para implementar los acuerdos.

Para mi los impulsos a la paz y la justicia son evidentes en la postura negociadora de las FARC y en los acuerdos alcanzados. Pero después de firmarlos, todas las fuerzas de la derecha fascista siguen intactas. Ellos no van a desarmarse ni a desmovilizarse; ellos van a estar en el Congreso influyendo sobre el Ejecutivo ante cualquier medida que firmen. Por eso mi pregunta es qué garantía tenemos de que después de firmado los acuerdos se van a implementar como se firmaron.

EChI: Bien, al final como siempre, escuchamos tu aporte sobre otros temas de interés.

JP: Si. Primero las declaraciones del Papa Francisco que dijo en forma medio chistosa que los comunistas robaron las banderas de justicia social de la Iglesia. Es una exageración porque en la Biblia se pueden encontrar propuestas y dichos a favor de los pobres, pero el Papa se olvida de los dos mil años en que la Iglesia tomó partido en la mayoría de los casos por los ricos. Es una consideración histórica.

De todos modos, lo importante es que Francisco no ataca al Comunismo, sino que dice que las críticas de los comunistas al capitalismo son válidas y están dentro del mismo Evangelio, y por eso la prensa burguesa en occidente, en particular el semanario inglés ‘The Economist’, lo acusó de ser comunista. Ese ataque contra el Papa me parece peligroso, porque es posible que las agencias de inteligencia clandestinas, puedan tratar de eliminar al Papa si está acusado de tomar partido por el comunismo. Me parece algo muy delicado, cuando periódicos supuestamente respetables tachan al Papa de comunista, porque sabemos históricamente como las fuerzas especiales tratan a las personas importantes que se acercan a las ideas comunistas.

En segundo lugar tenemos el tema China, donde el presidente Xi Jinping está involucrado en una gran campaña contra la corrupción y la acumulación ilícita de riquezas, que está provocando mucho descontento en China. Ahora, lo que está haciendo el Presidente no es simplemente procesar a los funcionarios menores, sino que ya han iniciado investigaciones y procesos judiciales contra un General, que era miembro del comité político, y otros altos funcionarios de las grandes empresas públicas como la del petróleo. Eso me parece una gran ofensiva, un tipo de revolución cultural muy progresista.

En tanto, la prensa financiera -que durante muchos años criticó la corrupción en China para fomentar su mala imagen- ahora que el Presidente está tomando medidas sumamente populares, acusa al gobierno de ser el nuevo Mao Tse-Tung y dicen que está haciendo una purga para monopolizar el poder. Estas falsas acusaciones indican que al fin de cuentas, entre el Presidente chino honesto y la vieja oligarquía reaccionaria pro occidental, ellos optan por los corruptos y atacan al Presidente honesto.

Esto marca una nueva fase en China, donde el presiente Xi Jinping no sólo busca encarcelar a ‘las moscas’ –como le llaman a los funcionarios de bajo rango- sino a ‘los tigres’, que son los altos funcionarios. Entonces, los procesos contra tigres y moscas es una forma de tratar de renovar el sistema político y social en China, para evitar una explosión de los proletarios y del pueblo en general, hartos ya de los mil millonarios que están robando el Tesoro, robando a los trabajadores. Me parece excelente esta nueva campaña del presidente Xi Jinping.

El ultimo tema que quería comentar es el caso de Irak. Allí tenemos un conflicto entre el gobierno reaccionario de Al Maliki -una dictadura que ha matado y torturado a disidentes y críticos- y la insurgencia que tiene respaldo popular de varios sectores –de nacionalistas e islámicos de varias vertientes-. Es un conflicto dramático y no debemos tomar partido por uno u otro, pero sí debemos reconocer que el problema surge con la intervención militar de EEUU en 2003. La guerra norteamericana destruyó el tejido social y ahora la propuesta es intervenir nuevamente con fuerzas especiales.

Tenemos información aquí de que están preparando una escalada de tropas norteamericanas, de marines y fuerzas mercenarias. Ya recibieron sus papeles y están preparando sus maletas. Eso me parece que simplemente va a exacerbar el conflicto y causar más daños, porque la solución en Irak debe ser dada por los pueblos de Irak y no por mayores intervenciones ni de aviones rusos ni de tropas y drones norteamericanos; todo eso va a complicar el conflicto.

EChI: Hay que tener en cuenta que Rusia ofreció sus aviones a Al Maliki.

JP: Si, obviamente Rusia está jugando el papel del gran poder, quiere ganar méritos con EEUU y también tiene miedo de que si los islámicos ganan poder en Irak pueden extenderse a las regiones de Rusia donde hay mayorías islámicas, particularmente en el Cáucaso. Entonces Rusia y EEUU se unen a la dictadura iraquí contra un grupo extremista de la Yihad. El pueblo iraquí merece mejores opciones que esta.

Extractado por La Haine

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