Debilitamiento del capitalismo

El fin del capitalismo ha estado sujeto a predicciones que pronosticaron su fin, sin embargo ha prevalecido y se ha robustecido, aparentemente tiene más fuerza y vigor que antes; después de la caída de los países del “socialismo real”, es el sistema político y modelo económico que prevalece, a pesar, que los miembros del antiguo Pacto de Varsovia o de la Comunidad de Ayuda Mutua Económica (CAME), afirmaban que su derrumbe estaba próximo, fue lo contrario y lo inesperado, los aliados de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) fueron los que literalmente de la noche a la mañana desapareció su modelo económico y sistema político a finales de la década de los ochenta, para convertirse en lo que más criticaron durante la Guerra Fría, en capitalistas.

IMG_4510

Los ideólogos del capitalismo al contemplar la caída de la comunidad socialista, afirmaron que se había llegado al fin de la historia, lo que significaba que el capitalismo lo declaraban eterno y que ya no tenía adversario ideológico, por lo que su esfera de influencia pasó a ser global.

La existencia de la Guerra Fría fue la lucha ideológica, política y económica a nivel mundial, en un contexto de guerras limitadas en algunos países de los diversos continentes, por mantener y ampliar sus zonas de influencia, de tal manera, que las luchas por la descolonización de los países imperiales de Europa y Estados Unidos, la derecha internacional las interpretó como una lucha entre el Este y el Oeste y no de Norte y Sur; de parecida forma, las luchas contra las dictaduras impuestas por los Estados Unidos, se tomaron como luchas ciudadanas por instaurar el “comunismo”.

Sin embargo, la existencia de la comunidad socialista obligó al capitalismo en particular en los países de Europa occidental, EE.UU. y Canadá a realizar avances en la salud, vivienda, educación, salarios, empleos y respeto a los derechos humanos, con el propósito de neutralizar o disminuir a la insignificancia los movimientos sociales y a restar militancia a los partidos de izquierda, es decir, el capitalismo le quitó las banderas de lucha, para evitar la ingobernabilidad y la desestabilización social que los condujera a la instauración del socialismo.

La caída del Muro de Berlín en 1989, es un hecho simbólico que se ha interpretado como la fortificación de la derecha mundial al convertirse incluso hasta Rusia al capitalismo, los principales dirigentes del gobernante Partido Comunista Ruso se transformaron ipso facto en capitalistas y varios de ellos en grandes empresarios.

En los países de Europa, debido a la crisis del capitalismo, y para mantenerlo de pie, los organismos internacionales financieros han obligado a los gobiernos europeos a desmantelar el estado de bienestar, lo que significa que se ha elevado en flecha la inseguridad, el desempleo, los embargos inmobiliarios, los recortes presupuestarios y la mercantilización de la educación y la salud, esta situación ha conducido a un deterioro de esos servicios, y un acelerado empobrecimiento masivo de sus poblaciones.

El aumento de la violencia, la inseguridad ciudadana, el terrorismo y el calentamiento global son expresiones del auge de capitalismo, este sistema y modelo político y económico respectivamente, es brutalmente violento, no respeta razas, ideologías, religiones, soberanías nacionales, seres humanos, ética, moralidad, arrasa o corrompe todo lo que le pueda estorbar, con el propósito de hacer crecer a la “n” sus fortunas.

Esta situación conduce al aumento de la desigualdad social, como efecto del proceso regresivo, que beneficia al sector élite financiero internacional y pernicioso a los ciudadanos que con sus impuestos y consumo subsidian a la oligarquía mundial, y cada vez reciben menos atención social de las instituciones del Estado (Moron, 20014).

Deterioro social y político

Los salarios han sido considerados como uno de los instrumentos que contribuyen al desarrollo social y al crecimiento económico, porque mantiene el nivel de consumo de bienes y servicios.

Asimismo los salarios contribuyen al fisco, para conservar cierta sanidad en los programas sociales y en la construcción pública, que favorecen al efecto multiplicador del dinero que mantiene el dinamismo en la economía.

Cuando Carlos Marx escribió los libros, Trabajo asalariado y capital, y Salario, precio y ganancia, lo que estaba en su esplendor era la mecanización de las fuerzas productivas, en El capital, realizó un minucioso análisis de la piedra angular del capitalismo, es decir, de la plusvalía, que era la fuente de enriquecimiento del capitalista y trabajo no remunerado al obrero.

Ahora con el alto nivel de desarrollo científico y tecnológico, existe una mejor mecanización con las tecnologías digitales y la robotización del proceso productivo, lo que permite aumentar astronómicamente la producción de mercancías a un costo marginal casi a cero, lo que significa que la ganancia capitalista es sin límites, además el tiempo de trabajo se ha acortado, el avance científico-tecnológico la elite global lo ha convertido en instrumento de dominación.

Antes algunos de los procesos productivos podrían durar meses o semanas, ahora es cuestión de horas o de días, entonces por qué razón el trabajador en lugar de disminuir las horas laborales y de ganar un mejor salario, recibe un ingreso que no corresponde al costo de la vida y pierde sus derechos laborales conquistados hace más de un siglo, con la flexibilidad laboral impulsada por los grandes consorcios multinacionales. “La desigualdad económica crece rápidamente en la mayoría de los países. La riqueza mundial está dividida en dos: casi la mitad está en manos del 1% más rico de la población, y la otra mitad se reparte el 99% restante” (OXFAM, 2014).

El trabajador en lugar de mejorar su condición de vida se le deteriora, en un extremo fortunas exageradamente elevadas en trillones y, por el otro, salarios de hambre, que obliga a los trabajadores convertirse prácticamente en esclavos del capitalismo, porque son forzosados a endeudarse con las tarjetas de crédito, esta población tiene un futuro más que incierto, sombrío. “Peor aún, tan sólo 225 personas en el mundo poseen un patrimonio medio de 15,000 millones de euros” (Beluche, 2014).

Las tarjetas de crédito no son utilizadas únicamente para completar el bajo salario, sino también para satisfacer el consumismo compulsivo, instituido por los medios de comunicación globalizados, enfocados en la mundialización homogénea del consumo y de la cultura, crean necesidades falsas, además convierten la miseria humana en reality show, las guerras y las catástrofes causadas por los fenómenos naturales en programas de entretenimiento, deforman la opinión pública, es la banalidad de la realidad, que conlleva a formar una parálisis social mundial.

“¿Cómo es posible y por qué el endeudamiento individual se ha convertido en imprescindible para sobrevivir? George Caffentzis encuentra la respuesta en la devaluación progresiva del trabajo –a pesar del aumento de la producción- que se vivió primero en EE.UU. y recientemente en los países europeos” (Jiménez, 2014).

La pobreza fuente de enriquecimiento

Se ha causado una altísima productividad y concentración de la riqueza, por el otro lado, una distribución desigual, existen ganancias multimillonarias de la elite financiera mundial y de las transnacionales, mientras los trabajadores reciben salarios de hambre, por ejemplo el caso de la transnacional McDonald’s.

El Instituto de Trabajo y Empleo de la Universidad de California, realizó la investigación, Comida rápida, salarios de pobreza, publicada en el 2013, según este estudio, las cadenas de comida rápida, “en general, las empresas no les pagan el seguro de salud” (Zamorano, 2014).

Para el capitalismo el desempleo dejó de considerarse una reserva de mano de obra, que permitía recurrir en cualquier momento, y que constituía el factor que hacía mantener los bajos salarios, por haber más demanda de trabajo que oferta de empleos, en algunos momentos los capitalistas se aprovecharon de las necesidades existenciales de los sin trabajo y se utilizó en calidad de esquiroles.

Para el capitalismo los desempleados son desechos de la prosperidad, aparentemente indetenible del desarrollo del capitalismo a niveles nunca antes vistos, esta situación es global, pero en los países subdesarrollados se llega a situaciones aún más graves.

Esta problemática no puede ser abordada al tenor conceptual histórico, porque no es una lucha tradicional entre burguesía y proletariado, sino que es una lucha entre clase trabajadora y oligarquía mundial.

Es una lucha que ha traspasado las fronteras patrias, porque es el capital financiero y las empresas transnacionales las que indirectamente a través de los organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), y los gobiernos “nacionales” los que imponen la injusticia mundial, la cual afecta a casi todos los países del mundo, en diferentes niveles de gravedad.

En el concepto de clase trabajadora, incluimos a los proletarios, clase media y burguesía, porque las oligarquías “nacionales” ha pasado a convertirse en socios ínfimos o en empleados ejecutivos de la oligarquía global, no hay que olvidar que las oligarquías “nacionales” le entregaron a los hoy sus amos, las instituciones del Estado, permisos de depredación, explotación y saqueo de los recursos naturales nacionales, los Tratados de Libre Comercio (TLCs), etc. Hoy la lucha es global contra la voracidad sin límites de ninguna naturaleza del capitalismo.

Los TLCs impulsados en el contexto de la Organización Mundial de Comercio (OMC), por las elites globales financieras y las empresas transnacionales para imponer la eliminación de las barreras arancelarias, lo que ha perjudicado la producción, industrialización y distribución del sector productivo de los países, especialmente del Sur.

Con la eliminación de las fronteras comerciales han convertido al mundo en su mercado, para que circulen libremente sus mercancías y productos agropecuarios, a bajo costo, donde los productores e industriales de los países del Tercer Mundo no pueden competir, porque además no cuentan con ningún tipo de subsidio ni seguros estatales, etc.

Ocaso del capitalismo

El fin del capitalismo no va a ser el resultado de una lucha global de la humanidad en contra los desastres ambientales, económicos, políticos, culturales y sociales que genera.

La defunción del capitalismo será provocada por uno de dos factores, por una Tercera Guerra Mundial (el teatro bélico no estará ubicado en una zona geográfica determinada, sino será un una guerra global, por primera vez tocará suelo estadounidense) o por una crisis financiera internacional, ambos escenarios están en construcción, lo que no podemos afirmar cuál de los dos será el detonante, es fuerte probable que ocurra en la primera mitad del presente siglo.

El réquiem del capitalismo será dado por manifestaciones y desordenes sociales multitudinarios a nivel planetario, para pedir la honra fúnebre de la causa de los males nacionales y mundiales, para que los gobiernos retomen el control y dejen de ser vasallos de las élites financieras, transnacionales y de los organismos internacionales imperialistas.

El capitalismo y el imperialismo dañan a la población, incluso a la estadounidense.

Actualmente, existe una indignación generalizada por los sectores trabajadores y desempleados en el orbe, por la involución social y económica que está produciendo el capitalismo en esta última fase financiera y de servicios, que le ha permitido apropiarse de recursos naturales; sobornar a jefes de Estado y a altos funcionarios de gobiernos, de casi todos los países del mundo, lo que significa que hay un supra gobierno mundial.

Han surgido movimientos internacionales contra el capitalismo para crear un mundo mejor, tales como Observatorio de la Deuda y de la Globalización, Indignados, Ocupa Wall Street, Huelga de la Deuda, Movimiento Antiglobalización, Movimiento Altermundista, Foro Social Mundial, etc. Estos sujetos sociales agrupan a miles de organizaciones que pertenecen a los movimientos sociales nacionales y de ONGs, en suma representan a millones de ciudadanos.

Lucha contra las élites globales

Las élites globales no reconocen leyes nacionales, por tanto es necesario crear una Instancia Económica Internacional, con el mismo nivel y estatus de la Corte Penal Internacional y el de la Corte Internacional de Justicia, para que controle el fiel cumplimiento de sus códigos de conducta, cuyas violaciones sean multadas y penalizadas.

Asimismo, crear un impuesto a las ganancias globales, con el propósito de constituir un fondo económico, con el objetivo de realizar préstamos a los países con tasas preferenciales y facilidades de pago, para promover el desarrollo de los Estados.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) calculó que para el año 2006, “las transacciones financieras en el mercado cambiario sobre pasaba los mil millones de dólares por día, y que un impuesto de 0.1% produciría algunos 150 mil millones de dólares por año. Este monto bastaría suficientemente para erradicar la pobreza en el mundo” (Busino, 2006).

Crear un nuevo orden económico internacional basado en la solidaridad y equidad, de igual forma reestructurar la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el contexto de la actual realidad de las relaciones internacionales, en este mismo sentido, desmercantilizar la educación, la salud, la vivienda, desaparecer los paraísos fiscales y regreso al patrón oro.

En lo que respecta a los países de América Latina, en la medida que construyan sus propios paradigmas económicos, políticos, jurídicos, sociales y culturales, se alejen del etnocentrismo, del sistema financiero y monetario internacional, refunden sus Estados, construyan instrumentos de integración económica y política, se acerquen a Rusia, China, India e Irán, es decir, busquen nuevos mercados para exportar sus productos y realizar intercambio comercial, lograrán surfear de mejor forma la profundización de la crisis internacional del capitalismo.

Una de las relaciones comerciales de América Latina con los países desarrollados es de abastecedora de materias primas, necesarias para el funcionamiento de las economías centrales, es una relación de interdependencia con los países europeos, sin embargo, éstos con los TLCs han tratado de aumentar la dominación y explotación en algunos países con gobiernos anti nacionales y pro imperialistas.

En Europa, “podríamos decir que sin la importación de materias primas minerales habría un peligro para 271 millones de puestos de trabajo, directos o indirectos, y gran parte de estas materias primas minerales vienen de América Latina” (Preciado, 2013).

América Latina ha dado pasos importantes para hacerle frente al colonialismo de parte de los países capitalistas centrales, a través de instrumentos de integración, por ejemplo la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), la Unión de Naciones del Sur (UNASUR), el Acuerdo de Cooperación Energética con algunos países del Caribe y de América Central con el gobierno Bolivariano de Venezuela (PETROCARIBE).

A este esfuerzo anticapitalista e imperialista se le suma el nuevo Banco de Desarrollo, acordado en el 2014, por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (BRICS), con un capital de 100.000 millones de dólares, que aspira a convertirse en una entidad de desarrollo alternativo más importante del mundo.

BIBLIOGRAFÍA

Beluche, O. (2014). Capitalismo, globalización y desigualdad social. Ssociologos

Busino, G. (2006). Les sciences sociales et les défis de la mondialisation. Revue Européenne Des Sciences Sociales. European Journal of Social Sciences, XLIV-134

Jiménez, P. (2014, 07). Debemos desmercantilizar el sistema. Diagonal Global. Barcelona. 

Moron, A. (20014). El desmantelamiento del Estado del Bienestar. Ssociologos

OXFAM. (2014). Gobernar para las élites: Secuestro democrático y desigualdad económica (No. 178). OXFAM.

Preciado, J. (2013). Paradigma social en debate; aportaciones del enfoque geopolitico crítico. La CELAC en la integración autónoma de América Latina. In América Latina en la crisis global: problemas y desafíos (CLACSO.). México: FronterAbierta.

Zamorano, A. (2014, September 4). El precio oculto de las hamburguesas baratas. BBC Mundo

Oscar Martínez Peñate

Oscar Martínez Peñate, nació en El Salvador, Centro América. Realizó estudios de B.A. y Lic. en Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Centro América, Costa Rica, M.A. en Ciencia Política en L’Université du Québec à Montréal, Canadá y doctorando en Ciencias Sociales en la Universidad de El Salvador. Fue docente e investigador en la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA), docente, investigador y editor de la Universidad Francisco Gavidia (UFG), director administrativo del Centro de Investigación Social de El Salvador (CINAS). Investigador académico de la Escuela de Formación Registral (ESFOR) del Centro Nacional de Registros de El Salvador. Es autor y coautor de trece libros sobre temas políticos, sociológicos, relaciones internacionales y de historia.

Comentarios de Facebook

Comentarios 13

  1. jacahonda

    Crisis del comunismo, crisis del capitalismo (democracia) y la tercera vía aniquilada por aquella dos. El Socialismo Nacional.

  2. Anti-todo

    Felicidades, habéis empezado a entender aquello de la lucha proletaria contra la clase dirigente mundial, poco a poco empezáis a llegar a las conclusiones que llegaron los nacionalsocialistas hace más de 70 años. De igual forma ya habéis aceptado hace poco lo mismo que dijeron las JONS antes de la guerra civil española: “no ha de haber lucha de clases sino una compenetración entre los intereses del obrero y del patrón para que entre todos saquemos la economía nacional adelante” solo que ahora se le llama “la negociación colectiva” y está en manos de los demócratas.

    ¡Ánimo aún os quedan algunas cosas por entender!

  3. Emilio

    excelente análisis, lo felicito.

  4. Norma Fernandez

    muy bonito lo leí todo y tiene la misma realidad, me encanto tiene un aporte significativo, y realmente asusta lo que esta pasando pero solo la unión y la presión pueden cambiar la injusticia a la que nos tienen sujeto, y tiene que rebalsar el vaso para que el pueblo reaccione.

  5. ivan gomez

    La libertad del capitalismo sin la sombra del comunismo cumplirá pronto 25 años. Si es cierto que el capitalismoa mutado, no veo sistemas policitos y económicos que superen este sistema. Ya que por un lado muchos críticos, hoy se confortan del lujo que mucho criticaron. La generación joven anda comprando en los Moll, -o como lo quiera pronunciar-. Están más pendiente de lo que hacen sus nuevos cyber amigos a quienes nunca conocerá.
    la clase politica no cambia y ni lo quiere hacer. pasaran unos 25 años más para que nos bombardeen nuevas ideas. Nosotros ya pasaremos a sobrevivir con una AFP que nos dió paja y los responsables de estos “cambios” globalizados, estarán en su mayoria retorciendose en sus tumbas

  6. Manuel

    Interesante, poco a poco ves como es la realidad de las cosas y te permite abrir los ojos a que el mundo cada vez va de mal en peor en cuanto a gobiernos y politca hablamos…

  7. Iris Ayala

    excelente tema y muy cierto el mundo esta dividido en dos partes entre los adinerados que se dan lujos con la explotación de los menos dichosos y los pobres que somos la gran mayoría, es indignarte como los países en su gran mayoría en vez de buscar el desarrollo para sus habitantes para que estos posean una mejor estabilidad económica y social solo vean su crecimiento económico y que ni siquiera a las transnacionales les exijan que a los dueños de estas que provean de un buen salario a los empleados si no que en vez de eso etas empresas obtienen grandes ganancias en esos países y dejan a los ciudadanos explotados y con un mino de dinero en sus manos y como dice usted al gran problema que nos lleva es a una tercera guerra mundial por tal de tener la mayor parte de dinero o a una completa estabilidad y perdida económica a nivel mundial.

  8. El Antropólogo Principiante

    Muy bueno el artículo, la verdad es que estoy estudiando esto mismo ahora, en Antropología Económica, y se me ha venido a la cabeza la Teoría de la Correspondencia.

  9. Andrea

    En estos tiempos en el país El Salvador, domina el capitalismo, la mayoría de cosas se mueven solo por dinero, la corrupción no termina, es un circulo sin fin, en cambio el socialismo quiere renacer y no lo dejan, lo hunden mas, los ricos se hacen mas ricos y los pobres mas pobres y así nadie hace nada para dar un cambio radical con ayuda de valores para la mejora del país y la sociedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la mejor experiencia delusuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies