
A pesar de la situación, comienzan a darse síntomas de avance en la representación femenina en este y otros ámbitos que también concentran una gran atención mediática. Es el caso del mundo del póker. Desde hace unos años, las mujeres han pasado a ocupar su espacio en las mesas de juego, un terreno en el que han logrado grandes triunfos. También en el ámbito de la literatura. Y del cine. Y de la mayoría de los ámbitos que conforman la industria del entretenimiento en el mundo actual. No en vano, las productoras y la industria en general han comenzado a tener en cuenta que, estudio tras estudio, las principales consumidoras de ocio son mujeres (y las que suelen tomar las decisiones sobre su consumo en el ámbito del hogar), por lo que ofrecer productos que enfoquen la realidad en su perspectiva parece tener más sentido comercial que ahondar sólo en la psique masculina. Las deportistas también han alzado su voz para defender un tratamiento informativo más igualitario en los medios, de forma que se dedique el mismo espacio cuando triunfan ellas que cuando lo hacen ellos.

Otro de los caballos de batalla en la industria del entretenimiento son los salarios. Año tras año, cuando se publica la desigualdad salarial entre actores y actrices, no son pocas las intérpretes que reivindican en sus comparecencias públicas un trato igualitario por parte de las productoras. La industria, por su parte, ha intentado explicar este hecho a través de la recaudación de cada tipo de película. En este sentido, la mayoría de los “blockbusters” más potentes son filmes protagonizados por superhéroes o personajes masculinos adscritos a títulos de ciencia ficción. Este argumento podrá desaparecer en breve si se repite el éxito de películas como “Wonder Woman”, la película de superhéroes más taquillera protagonizada por una mujer, Gal Gadot, cinta dirigida por otra mujer, Patty Jenkins, y con otros personajes femeninos potentes, como el que interpreta Robin Wright. En este sentido, el estudio antes citado señala que de las cien películas con más recaudación en 2016, sólo 34 tenían a una mujer como protagonista. Entre las diez más taquilleras, sólo aparece, sin embargo, el personaje de Felicity Jones en la saga de Star Wars, en segundo puesto, eso sí. Los avances son, con todo, patentes y encaminados a colocar la voz de la mujer en el sitio que le corresponde.
