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Blog de Ciencias Sociales y Sociología | Ssociólogos

La Hipergamia y el «Throning» o entronización

noviembre 19, 2024

La hipergamia (del griego ὑπεργαμία, literalmente «más que matrimonio») es una forma polémica de estructura matrimonial. El matrimonio hipergámico era una rara forma «superior» de matrimonio utilizado por algunos aristócratas en la antigua Grecia y Roma. Consistía en casarse con personas de mayor rango, generalmente con el objetivo de aumentar el prestigio de la familia o los bienes obtenidos gracias al matrimonio. La conocida costumbre de la dote puede ser interpretada por los historiadores como una versión de la hipergamia femenina, ya que, una vez pagada la dote, la mujer adquiere totalmente el estatus de su esposo genérico, que puede pertenecer a cualquier clase social, aunque cuando es más alto –hipergámico– permite que su esposa ascienda socialmente a la clase en que pertenece o que este ambiciona, bajo el punto de vista personal cuando procede de una originariamente inferior, pero confiere también a la esposa un mejor acceso al estatus del marido, que obviamente, cuantas menos hijas tuviere, tendrá que repartir entre menos herederos. La hipergamia se refiere a la tendencia de las personas, particularmente de las mujeres, a buscar parejas de mayor estatus social, económico o educativo que ellas mismas. Este patrón ha sido ampliamente observado a través de diferentes culturas y épocas.

El «throning» por su parte, es una expresión más reciente que hace referencia a la práctica de colocar a la pareja en un «trono» o posición de superioridad dentro de la relación. Esto suele implicar que la persona con menor estatus o recursos se somete a las demandas y caprichos de su pareja de mayor jerarquía.

Algunos expertos argumentan que ambos fenómenos están relacionados con una búsqueda de seguridad, prestigio y protección por parte de quienes se ven en una posición de menor poder. La hipergamia permite ascender socialmente a través del matrimonio, mientras que el «trono» refuerza esa dinámica de subordinación dentro de la pareja. Sin embargo, estas tendencias también han sido criticadas por perpetuar desigualdades de género y fomentar relaciones tóxicas basadas en la dependencia y el desequilibrio de poder. Algunos autores incluso las relacionan con el fenómeno del «gaslight» o manipulación emocional.

Desde la antigüedad, la búsqueda de un estatus social superior a moldeado las relaciones humanas, manifestándose en prácticas como la hipergamia. En la era digital, esta tendencia ha evolucionado, dando origen al «throning». Impulsada por la Generación Z y amplificada por las redes sociales, esta práctica consiste en buscar activamente parejas que superen en estatus social. Estudios recientes, como el de Science Advances, respaldan esta afirmación, revelando que los jóvenes utilizan aplicaciones de citas para «subir de nivel» en sus relaciones. La hipergamia, una práctica arraigada en la historia, ha evolucionado en la era digital, dando lugar al fenómeno del ‘throning’.

La hipergamia y el «entronamiento» han tomado nuevas formas al combinarse con las tecnologías y tendencias de la generación Z. Este fenómeno requiereser abordado desde perspectivas más amplias e interdisciplinarias. Estamos ante una especie de «hipergamia 2.0», donde las nuevas tecnologías y las tendencias de la generación Z han moldeado y potenciado estas prácticas en formas aún más complejas.

La hipergamia y el «entronamiento» se retroalimentan y refuerzan mutuamente. La búsqueda de poder, estatus y recursos a través de la pareja se convierte en el eje central de las relaciones, dejando de lado aspectos fundamentales como la conexión emocional, la igualdad y el respeto mutuo. Si bien esta tendencia puede afectar a ambos géneros, sigue teniendo un impacto desproporcionado en las mujeres jóvenes, quienes se enfrentan a una mayor presión social y cultural para «ascender» a través del emparejamiento. Estas tendencias también han sido criticadas por perpetuar desigualdades de género y fomentar relaciones tóxicas basadas en la dependencia y el desequilibrio de poder. Algunos autores incluso las relacionan con el fenómeno del «gaslight» o manipulación emocional. El Gaslighting y Desequilibrio de Poder, se alimenta de un desequilibrio de poder en la relación. En el contexto de la hipergamia y el entronamiento, este desequilibrio puede ser aún más pronunciado, ya que una de las partes busca activamente dominar y controlar a la otra.

La combinación de la hipergamia y el «entronamiento» en el contexto digital y de las nuevas generaciones

Esta combinación constituye un fenómeno sociocultural complejo que requiere un abordaje interdisciplinario desde la psicología, la sociología, la ética y otras áreas del conocimiento. Sólo así podremos comprender sus causas, implicaciones y desarrollar estrategias efectivas para promover relaciones más sanas y equitativas. Solo a través de un abordaje holístico que involucre a diferentes disciplinas y actores sociales podremos comprender en profundidad estos fenómenos emergentes y generar estrategias efectivas para fomentar relaciones más saludables y empoderadoras entre los jóvenes.

Desde la psicología evolutiva, podríamos examinar cómo algunos mecanismos ancestrales de emparejamiento que buscaban asegurar recursos y estatus se han adaptado a este nuevo contexto digital. La facilidad para acceder a una «vitrina» de pretendientes puede exacerbar sesgos cognitivos y preferenciales, alejándose de criterios más holísticos.

Como la hipergamia y el «Throning» no son novedad exclusiva de la generación Z

La hipergamia, como práctica social, tiene raíces profundas en la historia de la humanidad y no es un fenómeno exclusivo de la Generación Z. Matrimonios arreglados, las prácticas de matrimonio arreglado, comunes en muchas culturas, estaban estrechamente vinculadas a la búsqueda de alianzas estratégicas basadas en el estatus social y económico. los sistemas de castas rígidos, presentes en algunas sociedades, influyeron en las opciones matrimoniales y reforzaron las jerarquías sociales. Las dotaciones y herencias jugaban un papel crucial en la negociación de matrimonios y cómo estas prácticas perpetuaban las desigualdades.

La hipergamia y el throning desde la perspectiva del «espejo del otro» es una aproximación interesante y reveladora. Al mirarnos en el otro, proyectamos nuestras propias inquietudes, deseos y miedos. Podríamos interpretar que, aquellos que buscan activamente parejas de mayor estatus podrían estar reflejando una insatisfacción con su propia posición social o una necesidad profunda de validación externa. La elección de una pareja con menos estatus podría revelar temores a la competencia, a la comparación y a ser percibido como «menos que». La tendencia a idealizar a las parejas con mayor estatus podría ser una proyección de nuestras propias aspiraciones y deseos no realizados.

Prof. Sergio Bosio