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Blog de Ciencias Sociales y Sociología | Ssociólogos

Fascinación Cuántica

febrero 17, 2025

A las sociólogas con frecuencia se nos preguntaba si éramos más pro método cualitativo o pro método cuantitativo y, con el transcurso de los años el segundo fue ganando prestigio, en cuanto se le otorga un carácter riguroso y científico en detrimento de aquello cualitativo. También podríamos añadir a esta preferencia el gusto de según qué estamentos a la presentación de tablas, gráficos y demás datos de interés. Es bien sabido que en la actualidad cualquier estudio presentado suele estar respaldado por todo tipo de información a través de datos.

Exposoma

Dicho esto me permito compartir con ustedes, en este breve artículo, un matiz que considero de gran relevancia. Hace pocas semanas asistí a una formación cuyo contenido en principio me resultaba atrayente. Se trataba de adquirir conocimientos para visualizar un problema de salud que en nuestros días es un factor de riesgo y, éste está englobado en el concepto de “Exposoma”, palabra que define a todos los factores contaminantes a los que está expuesto el ser humano desde el momento de su concepción hasta el final de sus días. Estaba yo inmersa en la formación respecto a cómo medir los diversos factores contaminantes, cuando algo en mí comenzó a incomodarse y, ese “algo” fue la ausencia de una descripción precisa de quienes componían la muestra, los verdaderos protagonistas de aquello que estábamos midiendo. Pues detrás de datos, variables, tablas, gráficos y demás información cuantitativa, existen los sujetos que nos están proporcionando la materia de análisis. Mi preocupación aumentó cuando uno tras otro investigador exponía su trabajo con tal grado de fascinación sobre los resultados cuánticos que se omitía algo que considero como socióloga de vital importancia. Así que rompí mi silencio y planteé una pregunta y ésta fue:

“¿Cuál es el nivel socio económico de la población de estudio?”

Hubo un silencio breve.

Un silencio seguido de muestras de cierta estupefacción/incomodidad por parte de las personas que mostraban sus resultados. Era como si mi pregunta fuese un tanto disruptiva, una incomodidad que desinflaba ese clímax casi orgásmico al exponer los trabajos y, resultó que los sujetos de estudio procedían de una capa social vulnerable; bajos ingresos, precariedad, condiciones de vida difíciles… Si bien es cierto que el aporte de datos cuánticos en una investigación social reviste a ésta de una cierta rigurosidad, es aconsejable que no obviemos que detrás de las cifras que medimos, de los gráficos que mostramos, de las tablas de datos que ilustran nuestros trabajos, hay realidades sociales que en muchas circunstancias la presentación de datos resta impacto a aquello que queremos visualizar. Recuerdo la cifra de personas fallecidas en los atentados del 11M en Madrid, casi doscientas. Todos los medios de comunicación repitieron constantemente esta cifra. Aunque lo que más me impactó como ser humano fue leer en un periódico los nombres, apellidos y edad de aquellos que perdieron la vida. Creo sinceramente que cualitativo, cuantitativo, inductivo o deductivo, son métodos, herramientas cuya función es realizar, por parte del investigador social, el mejor análisis posible. Y con demasiada frecuencia la fascinación por los datos nos pone un sutil velo que (des)humaniza nuestra aportación como sociólogas.

Guadalupe Lucas Martín