
En 2007 la periodista y activista social Naomi Klein hizo un exhaustivo análisis de aquello denominado cómo “La doctrina del shock”, que viene a ser una sofisticada técnica por la cual las élites aprovechan para poner en marcha políticas públicas muy impopulares; recortes, privatizaciones, aumento del gasto en determinadas partidas y es justo en esta última medida que creo muy oportuno poner el zoom sociológico.
Abriremos boca a modo de entrante con este titular del diario Público: “Cuánto gasta España en Defensa y cuánto ha aumentado el presupuesto con los años” 1 , y es que en toda investigación es de lo más frecuente partir de preguntas, pues son éstas las que mueven la maquinaria para iniciar el proceso de ntentar comprender nuestras sociedades y todo lo que en ellas acontece. Un informe publicado por el instituto Elcano señala que este año 2025 nuestro país llegará a los 21.564 millones de euros de gasto en Defensa (Félix Arteaga). Entre 2014 y 2024 España incrementó su gasto en 10.215 millones de euros, pasando de 9.508 millones a 19.723 millones, un aumento del 107%, sin duda todo un crecimiento exponencial.

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Bien, una vez expuesta la situación actual podemos plantearnos diferentes reacciones; una podría ser asumir que sí es realmente necesario invertir lo máximo posible en seguridad, claro ejemplo es la proliferación de sistemas de seguridad a nivel particular tras una magnifica campaña de márquetin y, otra podría ser desplegar una actitud crítica y analizar esta tal vez polémica decisión.
El ámbito del negocio armamentístico en España suele estar envuelto de una cierta opacidad y secretismo y, son en estas condiciones las que ejerce el lobby militar- industrial impunemente pues “premia” a aquellos que tras su paso por poderes públicos son beneficiarios de aquello que denominamos “El fenómeno del puertagiratorismo” con ejemplos claros como son los ex ministros Pedro Morenés en la empresa de armas Navantia y Narcís Serra con numerosos cargos en empresas estratégicas. Es sencillo relacionar a “quién” beneficia la proliferación de guerras/conflictos y demás situaciones que “requieren” un “armarse hasta los dientes”.
En mi ciudad Barcelona, tuvo lugar en 2023 un ciclo de conferencias “ArgumentaBCN” con el título: “Vivim en conflicto: construir la Pau dia a dia” 2
Durante el ciclo diversas personas; politólogas, periodistas, activistas por la paz y muchas otras llevaron a cabo una serie de exposiciones en las que se profundizaba justo en el tema/pregunta que da título a este artículo. A modo de poner sobre la mesa una serie de datos diré que cada año mueren más de 500.000 personas por violencia armada y daños colaterales como son personas desplazadas, refugiadas, con secuelas físicas y psíquicas, la mayor parte de los gases de efecto invernadero la generan los ejércitos, nuestros bancos cobran “pingües” intereses por prestar dinero a las empresas armamentísticas, las empresas como Inda de armamento opina en nuestras políticas y tiene intereses económicos y la empresa Leonardo tiene acciones en el propio estado Italiano. Son tan sólo matices que captan la luz de nuestro foco de investigación y que favorecen una narrativa sobre la presunta lógica de incrementar el gasto militar mundial. Paradójicamente desde el final de la segunda guerra mundial el gasto no ha dejado de incrementarse y cada vez hay más conflictos.
Cuando una de los mayores retos planetarios es intentar asegurar la supervivencia del propio planeta y de las especies que lo habitan, parece un tanto absurdo seguir invirtiendo cantidades desorbitantes (2,24 billones de dólares gasto militar mundial año 2023) en una estrategia que genera un grado mayor de inseguridad.
Tal vez sería un buen ejercicio revisar si el concepto de seguridad consiste en incrementar el armamento nuclear, pues esto no deja de ser un riesgo máximo para la supervivencia del planeta y de todos los que lo habitamos.
Al igual que ponemos en tela de juicio muchas y diversas afirmaciones que han dado lugar a un cambio de paradigma y, teniendo en cuenta que muchos conflictos finalizan en una mesa de negociación con la intervención de personas mediadoras, me surge una pregunta que comparto con todas vosotras: ¿Se podrían hacer las cosas de otra manera?
Guadalupe Lucas Martín
Bibliografía:
1 https://www.publico.es/politica/gasta-espana-defensa-aumentado-presupuesto-anos.html
2 “Vivimos en conflicto: construir la Paz día a día”