
En estos últimos meses los medios de comunicación, día sí y día también, informan de cómo va la OPA (Oferta Pública de Adquisición) lanzada por el BBVA hacia el banco de Sabadell. Lo que tal vez sea de interés es el adjetivo que acompaña a esta acción y éste es “hostil”. Si partimos de lo que sería una OPA “amistosa” en la que la cúpula directiva de la sociedad afectada, es decir el Banco de Sabadell, acepta la acción llevada a cabo por BBVA que consiste en que los accionistas del primero les vendas sus acciones al segundo seducidos éstos por una oferta tentadora. En cambio la OPA “hostil” no goza de ningún tipo de acuerdo por parte de las cúpulas directivas y, ésta es posible, entre otros mecanismos, por el respaldo del BCE. 1 Diré que existen diversas formas para defenderse de una OPA “hostil” y para aquellas que deseen saciar su curiosidad pueden echar un vistazo a las diferentes publicaciones que versan sobre este tema. 2
Esta noticia aparte de ser de interés principalmente para los accionistas del Banco de Sabadell y, ya no entraremos en cómo puede afectar a los sufridos clientes de la citada entidad, les diré que me ha hecho recordar “algo” que captó por completo mi interés…

En los diversos procesos de aprendizaje de los que se compone tu formación, siempre hay “algo” que capta tu atención por completo. En mi caso les hablaré de la aportación del geógrafo marxista David Harvey que acuñó el término que da título a este artículo, la “Acumulación por desposesión” 3 . Esta descripción viene a poner luz, a esclarecer, una manera de apropiarse de aquello que en un momento fue común con la única finalidad de lucrarse de forma privada y por supuesto excluyente. La explicación se remonta a la manera de expulsar a los usuarios de aquello que fue común, la tierra, para privatizarla y pasar a explotarla y enriquecer a aquel que tuvo “la gran idea”, permítanme el sarcasmo.
Con frecuencia damos por sentado la recurrente privatización de espacios públicos como lo son la explotación “bajo licencia” municipal de plazas, aceras y demás por las terrazas de restauración. Bien, podemos decir que es un placer sentarse en una terraza a degustar una consumición. Pero este deleite a veces no está al alcance de todos los bolsillos y, más si las citadas terrazas están situadas en territorios en los que la gentrificación previamente ha expulsado a los nativos de la zona.
La lista de las sucesivas apropiaciones es verdaderamente amplia, podríamos decir que incluso interminable. Recursos como el agua que en algunos países está en manos de verdaderas compañías sátrapas 4 , el caso de las semillas de Monsanto 5 absorbido por la farmacéutica Bayer, el Coltán 6 del Congo mineral usado en nuestros móviles y que beneficia a diversas compañías excluyendo de este sustancioso beneficio a la población nativa y provocando conflictos genocidas entre diferentes etnias. Podríamos enumerar entre todas muchos más lamentables ejemplos.
No hace demasiado escuché una conferencia en la que se incidía sobre la necesidad de que las humanidades y las ciencias sociales formaran parte de los necesarios equipos de supervisión de la IA. Y es que por poner un ejemplo les compartiré que asistí a un ciclo de conferencias sobre “Inteligencia Artificial, Derechos y Democracia” hace un par de años y algunos de los ponentes nos explicaron que habían detectado sesgos en los algoritmos de entidades bancarias que si sus cajeros automáticos
tuvieran cámaras R.G.B. (Red, Green, Blue), sería muy posible que pudiesen discriminar a los clientes por el color de la piel. O el caso de una conocida red social que discriminaba los currículos vitae de las mujeres para que no pudiesen acceder a las mejores ofertas laborales. No estamos tan sólo hablando de una discriminación directa/evidente, también se da la circunstancia de que los sesgos en los algoritmos
pueden discriminar de una manera indirecta y, llevar a cabo de una manera impune todo tipo de prácticas discriminatorias basadas en criterios tan espurios como pueden ser; el edadismo, el género, la raza, la orientación sexual, la ideología y un sinfín más de posibles formas de exclusión a determinados colectivos 7 .
Volviendo al concepto de “Acumulación por desposesión, podríamos decir que la apropiación, ya de por sí, puede resultar un mecanismo muy alejado de aquello que consideramos democrático. Pero si ésta se da por desposeer de derechos a la mayoría con la única finalidad de crear un nuevo sistema de control social, basado éste en la privatización de la información, la concentración de bienes y servicios en determinados poderes que diseñaran “las normas de juego” en su propio beneficio. Ejemplo de esto son las sucesivas “comisiones” de todo tipo aplicadas por las entidades bancarias que suelen penalizar al más humilde y premiar paradójicamente al más solvente.
La acumulación por desposesión de recursos de todo tipo, no deja de ser un tipo de monopolio/oligopolio que curiosamente/paradójicamente se contradice con el cacareado mantra capitalista/neoliberal, en el que se elogia la no intervención, la libre competencia y demás supuestas virtudes ya que los mercados se regulan por si solos.
¿Pero qué puede ocurrir si no existe competencia, no existe otros criterios, no existe nada más que lo que diseñen aquellos que acumulan el poder y los recursos?
Les dejo esta incómoda pregunta con la única finalidad de invitarles a una sana reflexión…
Guadalupe Lucas Martín
Bibliografía
1 https://agendapublica.es/etiquetas/OPA%2BBBVA-Sabadell
2 https://es.wikipedia.org/wiki/Oferta_p%C3%BAblica_de_adquisici%C3%B3n
3 https://es.wikipedia.org/wiki/Acumulaci%C3%B3n_por_desposesi%C3%B3n
4 https://www.nuso.org/articulo/la-privatizacion-de-los-servicios-de-agua-y-saneamiento-en-america-
latina/
5 https://www.scielo.br/j/vd/a/xR4pfknbfyk56JXyV4bqZfd/?format=pdf&lang=es
6 https://janegoodall.org.ar/coltan/
7 https://hub.laboratoria.la/10-casos-donde-la-inteligencia-artificial-jugo-en-contra-de-la-diversidad