
A veces una se pregunta, tal vez ingenuamente, para quién gobiernan aquellos a los que hemos concedido la confianza a través de un proceso democrático. Y es que gran parte de la desafección política nace de un profundo resentimiento hacia aquellos partidos que su comportamiento, a la hora de gobernar, ha estado muy alejado de las expectativas depositadas en sus personas. Muchas hemos escuchado eso de “No nos representan” y, sí en numerosas situaciones es así.

En estas últimas semanas los medios han publicado el caso del ex presidente francés Nicolás Sarkozy, al que se le juzga por una asociación ilícita/financiación ilegal mediante la cual, entre otras, pudo hacerse con la victoria electoral. 1 En nuestro país existe una Ley Orgánica 8/2007, de 4 de julio, sobre financiación de los partidos políticos, en la que se detalla de manera rigurosa, cómo se pueden financiar los partidos políticos. 2
Nos podemos preguntar, una vez más ingenuamente, ¿es frecuente el uso indebido de recursos para influir en la política? Para responder a esta inocente pregunta tal vez sería de ayuda recopilar “aquellos comportamientos” de la clase política, que una vez alcanzado el gobierno distan bastante de aquello que formaba parte de su programa electoral o, de la ideología que deberían representar. Ampliaciones de terminales aéreas en zonas de gran valor ecológico, rallyes urbanos en zonas con gran índice de contaminación, permisibilidad para favorecer la saturación turística y, un largo etcétera
que podemos ampliar.
Volviendo a un plano más personal les comentaré una anécdota surgida en una conversación de viejas alumnas. Como muchas otras niñas de aquella España color sepia, mis padres con gran sacrificio depositaron mi educación cultural en una colegio religioso. Una de mis ex compañeras comentó que su padre solía “regalar” un sobre con dinero a las monjitas y, éstas correspondían a tan generosa donación con un trato especial a la hija del donante. Aquella narración, más allá de que hiciera gracia o no,
me llamó poderosamente la atención. Resultaba que más allá de los resultados académicos acaecidos por un esfuerzo, estaban los resultados provenientes de la citada donación.
Así que, apreciados lectores y compañeras de la sociología, no es de extrañar que una vez más el refranero nos muestre con prístina claridad que nuestra clase política favorece a aquellos, que de una u otra manera, catapultan su éxito electoral. Y que los/las que creemos en las ideas observemos con estupor que la falta de coherencia, que impregna los diversos discursos políticos, dé como fruto una gran desafección política.
Como bien dice el refranero: “Es de bien nacidos ser agradecidos”, o como dice una de las letras de una canción: “Tanto tienes tanto vales, no se puede remediar. Si eres de los que no tienes, a galeras a remar”…
Guadalupe Lucas Martín
Bibliografía
1 https://elpais.com/internacional/2025-09-25/un-tribunal-de-francia-declara-culpable-al-
expresidente-sarkozy-de-asociacion-ilicita-en-un-caso-de-financiacion-con-dinero-libio.html
2 https://www.boe.es/eli/es/lo/2007/07/04/8/con