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Blog de Ciencias Sociales y Sociología | Ssociólogos

El Activismo de Sofá

febrero 6, 2026

El recientemente galardonado con el premio Nadal David Uclés en una entrevista expresó una reflexión que captó mi atención y, ésta se refería al difícil acceso a la vivienda 1 . Incluso para él que tras su éxito literario “ahora ya” podía optar a la compra de un piso en la ciudad que desea Madrid, con su capital le mostraban viviendas que distaban mucho del adjetivo “digno”. Y este adjetivo “digno” es el que acompaña a uno de los artículos sociales de nuestra Constitución. El artículo 47 2 no sólo indica que la
vivienda es un derecho, además especifica que la misma debe ser “digna y adecuada”. Podríamos solicitar un “redoble de tambores” para acompañar el final del Artículo Constitucional ya que, bajo mi humilde punto de vista, no tiene desperdicio alguno:

“Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.”

Foto generada por IA

Sería bastante difícil eludir el sarcasmo y la carcajada, tal vez fruto de una muy creciente crispación social, ante un texto tan claro, tan explícito y, sin embargo tan ninguneado por todos y cada uno de los distintos gobiernos democráticos como el no democrático gestionado durante la dictadura.

Volviendo a la entrevista germen de este artículo, lo primero que indagué fue a qué generación pertenece este joven escritor y forma parte de la generación milenial o generación Y. Esta fue la generación en la que las innovadoras TIC (Tecnologías de la Información y de la Comunicación), les marcaron en su formación ya que fueron los primeros que hicieron un mayor uso y se familiarizaron con ellas. Podríamos decir que su generación abrió camino a las siguientes que se les acuñó con el término de
“nativos digitales” 3 , caracterizados éstos por estar en contacto desde su tierna infancia con las tecnologías y todo lo que ello conlleva. Esta peculiar alfabetización ha provocado un fenómeno social denominado “Activismo de sofá” 4 , que se caracteriza por llevar a cabo un activismo en línea, un activismo alejado de ocupar un espacio físico público, un activismo apartado de lo que muchas consideramos una participación política real.

Y justamente es lo que David Uclés mencionó en su entrevista, la necesidad de tomar conciencia que “no todo” se puede solucionar con un simple “like” en las redes sociales. Y una vez más la cadena causal, los eslabones de información que permiten llegar a una comprensión del fenómeno social de estudio, nos muestran diversos sucesos.

Se puede observar que el estallido de un conflicto social tiene su origen con frecuencia, en un periodo de a veces contención, a veces resignación y, en un momento de tensión acumulada estalla la crispación. Y justamente es ésta la que provoca una “movilización real”, un ocupar el espacio público físico, un solidarizarse para reclamar lo que nuestra Carta Magna en sus numerosos artículos sociales 5 enumera; Educación, Sanidad, Vivienda y un largo etcétera que con frecuencia se erosionan en pro de una libertad que más que ser un derecho de expresión se transforma en un mero libertinaje carente por completo de solidaridad.

Recuerdo cómo se fue erosionando la movilización, tal vez de una manera un tanto sibilina pero de una gran eficacia. En el seno de numerosas empresas se puso en práctica un engendro de negociación denominada “One to One”, en la que se instaba al empleado a preocuparse tan sólo de sí mismo, con lo que la negociación colectiva se fue barriendo y casi relegando a un grupo de nostálgicos. Todo lo que suponía manifestarse ocupando la vía pública se etiquetó de “no servir para nada” y esta creencia fue calando y permitió en primer lugar, la pérdida de derechos conseguidos y en segundo lugar, el uso y abuso de una libertad que abonaba el terreno a todo tipo de subterfugios con la única finalidad de eludir la normativa y enriquecerse transformando lo público en privado.

Sí hay algo que teme/detesta según qué tipo de poder es sin lugar a dudas, la protesta masiva invadiendo las calles. Esas mareas reclamando lo que les ha sido arrebatado son la espita que provoca que de una vez se tome en serio el conflicto social.

Así pues, “el divide y vencerás” ha sido de gran eficacia por largas décadas, pero hay situaciones en las que si no se tiene presente la base de la Pirámide de Maslow y no se cubren las necesidades humanas básicas, la crispación social provoca que las personas retomen todo aquello que les favoreció sobrevivir en este planeta, podríamos destacar cooperación y solidaridad entre otras. A veces las condiciones sociales ofrecen la posibilidad de poner en juego otra máxima la de “la unión hace la fuerza”.

Les invito de nuevo a una inocente reflexión respecto al uso del “like” digital y les animo a ocupar las calles, si así lo consideran, para defender la dignidad que nos hace Ser mejores seres humanos…

Bibliografía

1 https://www.eldiario.es/rastreador/david-ucles-autor-fenomeno-editorial-ano-ayuso-he-vendido-300-
000-ejemplares-madrid-comprar-zulo-ventanas_132_12819675.html

2 https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=47&tipo=2

3 https://alfabetitzacio-digital.recursos.uoc.edu/conceptes-claus/es/3-2-nativos-digitales-y-aprendices-
digitales/

4 https://es.wikipedia.org/wiki/Activismo_de_sill%C3%B3n

5 https://www.elviejotopo.com/topoexpress/los-derechos-sociales-en-la-constitucion-de-1978/

Guadalupe Lucas Martín