Agradezco profundamente el aporte de la autora, porque pone sobre la mesa un tema que suele tratarse con eufemismos: la desigualdad fiscal no es un accidente, sino una estructura consolidada. Su análisis sobre la falta de voluntad política, la doble vara de medir y la erosión del contrato social es tan pertinente como urgente.

Quisiera añadir un matiz que refuerza su tesis: el problema no se limita al fraude fiscal o a la inacción ante casos como la lista Falciani. Hoy, las élites económicas operan mediante mecanismos perfectamente legales que les permiten reducir su contribución fiscal a niveles simbólicos. No hablamos solo de evasión, sino de elusión institucionalizada.

Entre estos mecanismos destacan, la conversión de liquidez en arte y patrimonio cultural para “congelar” riqueza y obtener deducciones, las donaciones millonarias a fundaciones propias, que permiten desgravar mientras se mantiene el control del capital, la recepción de subvenciones públicas por actividades culturales o filantrópicas que ellas mismas gestionan, la opacidad de los paraísos fiscales, donde la titularidad se diluye en trusts, capas societarias y códigos numéricos y la ingeniería fiscal mediante sociedades patrimoniales, holdings y estructuras transnacionales diseñadas para minimizar impuestos.

Todo esto configura un escenario en el que la riqueza extrema se vuelve prácticamente intocable, mientras la carga fiscal recae sobre quienes no tienen acceso a estas herramientas. El resultado es una democracia fiscal debilitada y un contrato social que pierde legitimidad.

Por eso, más allá de perseguir el fraude, es imprescindible reconocer que la desigualdad tributaria se reproduce a través de dispositivos legales que requieren una reforma profunda. Sin abordar esta dimensión estructural, seguiremos financiando entre todos un modelo que permite a unos pocos situarse fuera de las reglas comunes.

Celebro que este espacio abra el debate y aporte claridad en un tema que afecta directamente a la calidad democrática y a la justicia social.
Gracias Guadalupe.

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